El fútbol boliviano se encuentra conmocionado tras revelarse que el arquero Manuel Ferrel y su familia sufrieron amenazas de muerte vinculadas a un presunto amaño de partidos. La Federación Boliviana de Fútbol investiga el caso tras la derrota de Guabirá por 6-0 ante Always Ready en un encuentro disputado el 13 de septiembre de 2026.
El balompié de primera división en Bolivia vive horas de extrema tensión después de que salieran a la luz los detalles de una presunta red de manipulación de resultados. El caso involucra al guardameta del club Guabirá, Manuel Ferrel, cuya familia habría sido blanco de coacciones y amenazas extremas para condicionar el marcador en un partido oficial frente a Always Ready.
Las amenazas y el pedido desesperado de cambio en El Alto
El encuentro se disputó el domingo 13 de septiembre de 2026 en condición de visitante frente a Always Ready, un equipo que pelea la punta del campeonato local con el Club Bolívar. Sobre el terreno de juego, las cosas tomaron un rumbo alarmante cuando el conjunto azucarero cayó por una contundente diferencia de seis goles en El Alto.
A los 35 minutos de la primera parte, el portero ya había encajado tres tantos, un rendimiento inusual que colocó el corte sospechoso. Ante esta situación, el jugador hizo señas urgentes para pedir la sustitución, que no tardó, según los detalles ofrecidos por el director técnico Leonardo Eguez. La primera mitad concluyó con una desventaja parcial de cinco goles para el club de la ciudad de Montero, en el departamento de Santa Cruz.
Conmoción en Bolivia
El desgarrador testimonio en el vestuario de Guabirá
La tensión estalló en el descanso del partido cuando el entrenador percibió que algo extraño sucedía con sus dirigidos e inmediatamente reclamó airadamente en el vestuario durante el entretiempo. Fue en ese momento cuando los futbolistas revelaron que el guardameta, su esposa y su madre habían sido amenazados de muerte y que por esa razón estaban jugando por debajo de su nivel.
“Tenía que dejarse hacer tres goles o pagar una suma de dinero porque tiene una deuda pendiente con una gente (Ferrel)”, dijo el DT al diario El Deber de La Paz. El timonel aseguró que los jugadores empiezan a llorar y uno empieza a gritar, describiendo un ambiente muy duro en el vestuario antes de tener que ajustar a contrarreloj la estrategia del partido para no sufrir una derrota peor.
Movilización de la FBF y denuncia ante la Fiscalía
Fernando Costa, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), confirmó que se investiga el presunto secuestro de la madre de Manuel Ferrel tras el partido. Según explicó Costa, la mujer se encuentra actualmente a salvo y protegida, aunque el dirigente aseguró que las autoridades ya trabajan para dar con los autores.
Amenazan de muerte a arquero y su familia en
“Hemos tomado conocimiento con alarma que se habría secuestrado a la madre del jugador Ferrel y preocupados nos hemos movilizado con las autoridades correspondientes para dar con los autores”, señaló en diálogo con medios de La Paz.
La denuncia fue derivada a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y el técnico Eguez aseguró que tras el cotejo acudió a la Fiscalía para presentar una denuncia formal. Tanto Manuel Ferrel como dirigentes de Guabirá ya prestaron declaración, mientras que durante una comunicación conjunta entre el arquero, los dirigentes del club y el entrenador surgió un dato que ahora forma parte de la investigación: varios jugadores habrían recibido llamadas de personas extranjeras.

Integridad deportiva y contexto del torneo local
Fernando Costa remarcó que la FBF viene trabajando junto a la Conmebol en políticas de integridad deportiva para prevenir y detectar situaciones relacionadas con la manipulación de partidos y hechos de corrupción. “Preocupa de manera desmedida. Como es de conocimiento público, hemos trabajado con la Conmebol el tema de integridad en el fútbol; esperamos el resultado de las investigaciones de las autoridades para determinar a los responsables y sancionarlos”, manifestó.
A pesar de la gravedad de las denuncias, el presidente de la Federación descartó que el campeonato boliviano vaya a detenerse, al considerar que sería una medida desproporcionada. Guabirá, campeón boliviano en 1975, marcha noveno entre 16 equipos en la liga local con 26 puntos en 19 partidos, mientras que Club Bolívar y Always Ready luchan por el liderato con 42 unidades cada uno.
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