Al menos dos personas murieron y decenas resultaron heridas el viernes 4 de septiembre de 2026 tras una fuerte explosión en el Centro General de Mantenimiento del RAM-2 «Bolívar» en Viacha, Bolivia. El siniestro, originado en un depósito de material pirotécnico, dejó además múltiples desaparecidos y cuantiosos daños materiales en viviendas cercanas.
Detalles de la explosión en el cuartel militar de Viacha
Una fuerte detonación sacudió este viernes el municipio boliviano de Viacha, situado a unos 30 kilómetros de La Paz, generando una densa columna de humo negro y alarma entre los vecinos. El estallido ocurrió alrededor de las 14:30 hora local (18:30 GMT) en instalaciones donde estaba estacionado un regimiento de artillería, específicamente en un área destinada al almacenamiento de material pirotécnico y fuegos artificiales pertenecientes a la reserva del ministerio de defensa.
Las cifras de víctimas varían según las distintas fuentes oficiales y sanitarias que operan en la zona. La Policía de Bolivia confirmó inicialmente la muerte de dos personas, 59 heridos y siete personas desaparecidas, mientras que el portavoz policial y coronel Roger Roca aseguró que se ha podido comprobar que hay dos personas fallecidas. Un informe anterior de la policía daba cuenta de 58 heridos y no precisaba decesos. Sin embargo, la directora de salud de Viacha, Rita Nebraska, declaró a la televisión local que entre 10 y 15 personas se creía que habían muerto en el incidente, mientras que 62 personas resultaron heridas, y el Ministerio de Defensa informó que 14 personas estaban desaparecidas.
Impacto en la población civil y operativos de rescate
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, indicó que los civiles son las principales víctimas del suceso en la base militar, donde al menos 81 personas en total habían resultado heridas según el balance general del ministro. Del total de heridos, se contabilizan 52 civiles y seis militares, además de al menos siete menores de edad, de acuerdo con los datos facilitados por el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz. Ocho de los heridos presentan lesiones de gran magnitud.


Catorce de los heridos fueron transferidos a hospitales en La Paz, incluyendo a una niña con quemaduras de tercer grado, según detalló la directora de salud Rita Nebraska. La onda expansiva provocó daños en decenas de viviendas ubicadas en las inmediaciones del recinto, principalmente puertas y ventanas rotas, y escombros volando por los aires. En los alrededores del recinto militar decenas de policías cerraron el paso a los transeúntes y a la prensa, mientras ambulancias, equipos médicos y policías fueron desplegados para evaluar los daños y evacuar a los heridos a centros de salud en el marco del plan de emergencia activado por las autoridades bolivianas. Ante el riesgo de un nuevo estallido, la funcionaria Rita Nebraska instó a las personas a mantenerse a al menos 150 metros de la base militar.
Reacciones oficiales y exigencia de transparencia institucional
El presidente Rodrigo Paz expresó su más profunda solidaridad con las familias de quienes habían fallecido y de los heridos. El mandatario escribió en las redes sociales que una investigación minuciosa, técnica y transparente tendría lugar sobre lo sucedido.
He instruido, además, que se realice una investigación minuciosa, técnica y transparente sobre lo sucedido,
indicó el presidente Rodrigo Paz Pereira a través de X.
Por su parte, los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda para localizar a las siete personas que permanecen desaparecidas en medio de una investigación que todavía se encuentra abierta.
Más sobre esto