Un tercio de los adolescentes en doce países utiliza compañeros de inteligencia artificial, según revela una encuesta reciente.
La expansión de los compañeros digitales entre los jóvenes
El uso de la tecnología generativa ha traspasado la simple asistencia técnica para instalarse de lleno en la esfera afectiva de las nuevas generaciones. Una reciente encuesta internacional realizada en Estados Unidos, el Reino Unido, la India y otros ocho países arroja datos llamativos sobre el alcance de estos sistemas conversacionales.
El estudio indica que un tercio de los adolescentes de estas regiones cuenta con un compañero artificial, lo que evidencia un cambio rápido en la forma en que los jóvenes buscan interacción social. En paralelo, el mismo sondeo advierte que los jóvenes actuales mantienen menos amistades entre seres humanos reales que en cualquier época anterior.
Cerca del 40 por ciento de los adolescentes participantes en la muestra reconocieron que no tienen una confianza plena en la existencia de un adulto en su vida que muestre un interés genuino por escucharles.
La ilusión del entendimiento y la naturaleza de la amistad
Más allá de las cifras de adopción, los expertos cuestionan la validez de estas conexiones automatizadas. Michael J. Meyer, profesor emérito de filosofía en Santa Clara University y académico del Markkula Center, señala que las plataformas actuales simulan charlas fluidas sin depender de un esquema rígido de respuestas preprogramadas, lo que a menudo lleva a los usuarios a asumir un falso nivel de comprensión.
Las herramientas basadas en modelos de lenguaje grande generan la siguiente palabra o token más plausible para construir una réplica coherente. Sin embargo, este sofisticado proceso técnico difiere por completo del concepto de entendimiento mutuo que define a un vínculo real.

The notion of an understanding chatbot friend is at present an illusion because the ability of an LLM to generate the next plausible token or word and thereby a seemingly relevant conversational response (no matter how complex and impressive that process is) does not count as an even very basic case of understanding a human being.
Michael J. Meyer, profesor emérito de filosofía en Santa Clara University y académico del Markkula Center
Para la filosofía tradicional, una relación auténtica actúa como un espejo que permite a la persona contemplar y mejorar su propia identidad mediante el apoyo emocional y la visión crítica. Los sistemas tecnológicos actuales carecen de la capacidad para experimentar vivencias emocionales propias, lo que les impide ofrecer esa reciprocidad.
El riesgo de distorsionar los vínculos humanos
Las campañas publicitarias actuales promocionan en ocasiones estas herramientas como sustitutos de los vínculos humanos, presentándolas como alternativas frente a las imperfecciones de las relaciones interpersonales.

Los especialistas advierten que normalizar esta sustitución en entornos saturados por pantallas puede alterar de manera negativa la concepción que las nuevas generaciones tienen sobre el afecto y la convivencia mutua.
Más sobre esto