El repartidor venezolano Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, permanece detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Pearsall, Texas, tras recibir un disparo de un agente federal el domingo 20 de septiembre de 2026 en Austin, con la bala aún alojada cerca de su columna vertebral.
El incidente ocurrió poco antes de la 1:00 p.m. del 20 de septiembre de 2026 en el norte de Austin, cerca de la U.S. 183 y Anderson Square, mientras el repartidor realizaba una entrega para la aplicación DoorDash.
La persecución en Austin y las versiones encontradas sobre el operativo del ICE
Las circunstancias del tiroteo contrastan de forma directa según los registros oficiales y el testimonio del propio afectado. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó en un comunicado que está investigando el tiroteo de un hombre en Austin que ingresó ilegalmente al país, bajo la premisa de que el conductor huyó al ser confrontado por las autoridades.
Sin embargo, Garcés Pérez ofreció una versión completamente distinta durante una rueda de prensa telefónica organizada por su defensa. Desde el centro de procesamiento del ICE en Pearsall, el repartidor venezolano aseguró que los agentes de ICE impactaron lateralmente con su vehículo sin identificarse previamente, sin encender las luces ni la sirena, y sin ordenarle que se detuviera.
El migrante explicó que tras el impacto realizó una maniobra en U para buscar un sitio donde estacionarse y atender a los oficiales, negando categóricamente haber protagonizado una persecución a pie o haber intentado escapar a la carrera. Un agente de ICE entró a su vehículo y lo apagó por la fuerza antes de que se produjera el disparo que lo hirió en el torso.
El estado de salud y las denuncias sobre la atención médica en Pearsall
Me siento un poco mal.
Foto: univision.com
Wilber Rafael Garcés Pérez, repartidor venezolano
En su intervención ante los medios, el migrante enfatizó que está mal y no ha recibido la atención necesaria. La abogada Lincoln-Goldfinch corroboró que su cliente permanece incomunicado de su familia directa, privado de analgésicos y obligado a dormir en el suelo de las instalaciones del ICE.
El contexto migratorio y la situación familiar en Venezuela
La defensa legal aclaró que el joven ingresó legalmente a Estados Unidos en 2024 en busca de asilo y cuenta con un permiso de trabajo vigente.
Mientras tanto, en la ciudad venezolana de Barquisimeto, su madre Flor Pérez y su tía Jacqueline intentan gestionar la angustia familiar y ocultarle la verdad al hijo de siete años de Wilber. El menor padece un trastorno neuromuscular congénito que dificulta su movilidad y requiere terapias físicas costosas. Aquella tarde del 20 de septiembre, Garcés trabajaba precisamente en DoorDash para sufragar dichos tratamientos médicos.
Reacciones comunitarias y políticas en Austin
El caso ha generado fricciones políticas y reacciones ciudadanas en Texas. Decenas de manifestantes se congregaron en Austin con pancartas y banderas para exigir que la agencia federal abandone la ciudad, mientras el alcalde de la ciudad y la policía local solicitaron una investigación independiente sobre los hechos.
Foto: english.elpais.com
Grupos políticos y activistas defendieron las tácticas operativas de la administración federal bajo el argumento de que el cumplimiento de las normativas migratorias y las órdenes de deportación constituyen una prioridad de seguridad pública.
Nuevos videos reconstruyen la persecución antes del disparo de ICE a Wilber Garcés