Irán propuso a Estados Unidos un plan de siete días para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, condicionado a que Washington levante el bloqueo naval, retire las sanciones petroleras y respete un alto el fuego que incluya Líbano. La iniciativa diplomática fue anunciada en la sede de la ONU en Nueva York, mientras persisten las tensiones militares.
La diplomacia internacional registra un nuevo movimiento en torno al bloqueo del golfo Pérsico. Irán hizo llegar a Washington una propuesta concreta a través de Catar para reactivar el tráfico marítimo y retomar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, según detalló el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ante la prensa en Nueva York.
Las condiciones presentadas por Teherán a través de Catar
El plan contempla un calendario estricto de una semana. Las exigencias iraníes no representan un giro absoluto respecto a entendimientos anteriores, ya que las medidas requeridas figuran en un memorando de entendimiento firmado en junio pasado que posteriormente naufragó entre cruces de acusaciones y nuevos ataques. Entre los puntos centrales se encuentran el fin del bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes y la flexibilización de las sanciones económicas sobre las ventas de petróleo de la República Islámica.

Asimismo, informes de prensa divulgados durante la Asamblea General de la ONU señalan que el esquema exige la liberación de activos iraníes congelados, valuados en al menos 12.000 millones de dólares, y un cese de hostilidades en todos los frentes en Oriente Medio durante siete días, con especial mención al territorio libanés. Teherán sostiene que los primeros cuatro o cinco días servirían para implementar los pasos iniciales, el estrecho se abriría el sexto día y las conversaciones finales sobre el expediente nuclear comenzarían el séptimo día.
«Si se cumplen las condiciones necesarias, el estrecho puede reabrirse y restablecerse el paso marítimo normal en un plazo de siete días.»
Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de Irán
La respuesta de Washington y el escepticismo en los mercados globales
La respuesta inicial desde la administración estadounidense ha mostrado distancia y firmeza frente a la presión diplomática. Un funcionario estadounidense declaró que Estados Unidos se mantiene en una posición muy sólida y ejerce el control operativo del estrecho de Ormuz, por lo que no existe prisa por concretar un entendimiento. Al mismo tiempo, reportes de prensa indican que el presidente Donald Trump se muestra escéptico ante la disposición de Teherán para cumplir los términos y que la propuesta habría sido rechazada en primera instancia.

Las tensiones en torno a esta vía fluvial clave para el suministro energético mundial han golpeado de forma directa los mercados internacionales.
Perspectivas y desconfianza tras los pactos rotos de junio
La sombra del fracaso del anterior memorando de entendimiento pesa sobre las conversaciones actuales.
Un analista senior de Oriente Medio en el International Crisis Group señaló que los iraníes están conscientes de que las probabilidades de que la propuesta no sea aceptada por Trump son altas, y que su objetivo es demostrar disposición a la diplomacia mientras Estados Unidos, por tercera vez, opta por la confrontación durante un proceso negociador.
La decisión final recae formalmente sobre la Casa Blanca, mientras la mediación catarí intenta mantener abiertos los canales de comunicación indirecta en Nueva York. Las autoridades iraníes han insistido en que no aceptarán coacciones ni presiones sobre su soberanía, dejando en manos de la voluntad política de Washington el reinicio del tránsito comercial en una de las rutas más disputadas del planeta.
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