El presidente Donald Trump anunció planes para que Corea del Sur invierta unos 54.000 millones de dólares para exportar gas natural desde Alaska, un anuncio realizado en el Despacho Oval junto al senador republicano Dan Sullivan.
El anuncio oficial se produjo el miércoles 30 de septiembre de 2026, cuando el presidente Donald Trump detalló que Corea del Sur invertirá aproximadamente 54.000 millones de dólares en el proyecto de gas natural de Alaska. La infraestructura proyectada contempla una canalización de 807 millas que conectará la región petrolera de North Slope con una terminal de exportación de gas natural licuado en la costa sur del estado.
La Casa Blanca señaló que el proyecto reducirá a largo plazo los costos energéticos para los residentes locales mediante el suministro de energía segura y fiable. Asimismo, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, indicó que parte de ese gas natural licuado también se destinará a los mercados de Asia.
El acuerdo comercial con Corea del Sur y la estrategia arancelaria
El flujo financiero no surge de manera aislada, sino que se enmarca dentro de un compromiso más amplio alcanzado tras las negociaciones comerciales del año pasado.

Dicho entendimiento comercial rebajó los aranceles estadounidenses sobre automóviles, autopartes y otros productos surcoreanos hasta el 15 % a cambio de inversiones industriales en Estados Unidos. Durante el evento en la capital estadounidense, el mandatario estadounidense defendió la medida al argumentar que los socios internacionales debían canalizar capital hacia la economía norteamericana debido a la reducción de tasas comerciales.
«Nuestro acuerdo comercial con Corea del Sur, ellos tienen que invertir cientos de miles de dólares», señaló Donald Trump.
A pesar de la magnitud de la cifra anunciada, el plan global de inversiones de Seúl abarca también otros frentes industriales. Entre ellos figuran ocho reactores nucleares de gran escala en distintos puntos del país y una planta de generación eléctrica alimentada por gas natural en Encinal, Texas, que contará con una capacidad de 6 gigavatios.
Repercusiones políticas en la contienda electoral de Alaska
El acto en el Despacho Oval sirvió como plataforma de respaldo político para el senador republicano Dan Sullivan, quien busca la reelección en una contienda altamente disputada frente a la exrepresentante demócrata Mary Peltola. El legislador, que lució una corbata azul con las ocho estrellas de oro de Alaska, ha defendido la viabilidad del gasoducto durante años.
«Él tiene mi oído, y lo ha tenido durante mucho tiempo en lo que respecta a Alaska.»
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Por su parte, el senador republicano destacó la importancia de la infraestructura para el futuro económico del estado ártico.

«Señor Presidente, este proyecto es enorme para Alaska.»
Dan Sullivan, senador de Estados Unidos por Alaska
La rival demócrata en los comicios, Mary Peltola, emitió un comunicado en el que también valoró positivamente el impulso a los recursos energéticos locales, recordando su propia labor legislativa bipartidista en favor de la iniciativa. No obstante, las encuestas nacionales y locales sitúan el escaño en un empate técnico a pocas semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Cronograma de construcción y dudas sobre la viabilidad comercial
En cuanto a los plazos operativos, los representantes de la firma promotora Glenfarne señalaron que la construcción del gasoducto tomará tres años, mientras que las primeras expediciones de gas natural licuado al extranjero comenzarían dos años después de concluidas las obras. Sin embargo, el inicio efectivo de los trabajos depende de que la financiación quede completamente asegurada y de que el gobierno de Seúl apruebe los desembolsos definitivos.
En el ámbito legislativo de Corea del Sur, algunos sectores parlamentarios han expresado cautela ante la exposición financiera que el proyecto supone para los fondos públicos.
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