Accenture ha implementado una nueva política corporativa que exige a sus altos directivos el uso constante de herramientas de inteligencia artificial (IA) como requisito indispensable para ser considerados en futuros ascensos. La consultora multinacional comunicó a sus directores asociados y gerentes senior que la “adopción regular” de sistemas basados en IA ya no es una opción, sino un criterio verificable para avanzar en su carrera profesional.
La medida, anticipada por el Financial Times y posteriormente confirmada por un portavoz de la compañía a CNBC, implica que la participación activa y demostrable en el uso de las herramientas tecnológicas de Accenture será evaluada en los procesos de promoción interna. Un correo electrónico interno detalló que “el uso de nuestras herramientas clave será un factor visible en las discusiones sobre talento”. La estrategia se enmarca dentro del objetivo de posicionar a Accenture como “el socio preferido de nuestros clientes para la reinvención y el lugar de trabajo más centrado en el cliente y con mayor capacidad de IA”, buscando que sus líderes dominen las tecnologías que la empresa promueve entre sus clientes e integren la innovación en todos los niveles de gestión.
Esta exigencia no se aplica de manera uniforme en toda la organización. La política excluye al personal de doce países europeos, quienes no estarán sujetos a este requisito para avanzar en su carrera. Tampoco afecta a los empleados de la división encargada de la gestión de contratos con el gobierno de Estados Unidos. Estas excepciones reflejan la existencia de diferentes marcos regulatorios y contractuales en ciertas jurisdicciones, así como las limitaciones para implementar políticas de recursos humanos globales en empresas multinacionales.
Esta diferenciación geográfica y funcional subraya que la transformación digital y la adopción de la IA pueden progresar a ritmos distintos, dependiendo de las regulaciones locales y la naturaleza de los servicios que ofrece cada área de la empresa.

Paralelamente a esta nueva política de promoción, Accenture está llevando a cabo una estrategia de reestructuración y formación interna que redefine el perfil de sus empleados. En septiembre, la empresa anunció que aquellos trabajadores que no adquieran nuevas habilidades en IA podrían enfrentar la rescisión de su contrato. Esta postura se comunicó en el contexto de una reestructuración que prioriza la reconversión profesional como la principal vía para la permanencia en la compañía.
La capacitación masiva en IA ya ha alcanzado a 550.000 empleados de los 780.000 que conforman la plantilla global de Accenture. Los contenidos se centran en los fundamentos de la IA generativa y buscan que todo el personal domine estas herramientas, independientemente de su área o función. La estrategia prioriza la formación como el recurso central para adaptar la fuerza laboral a las demandas tecnológicas emergentes, en lugar de optar por despidos sin ofrecer oportunidades de reconversión.
Esta política de reconversión acelerada responde a la necesidad de contar con profesionales capaces de implementar soluciones de IA tanto en la gestión interna como en los proyectos desarrollados para sus clientes.

Julie Sweet, directora ejecutiva de Accenture, ha enfatizado que “la estrategia número uno es la capacitación” para afrontar los desafíos que plantea la inteligencia artificial en el ámbito corporativo. En una conferencia telefónica con inversores, Sweet remarcó que todos los empleados deben actualizar sus habilidades y adaptarse a gran escala, subrayando que la compañía tiene “mucha experiencia en capacitación” y que ejecuta este proceso en “un cronograma muy comprimido”.
Sweet fue clara al afirmar que, en aquellos casos en que no exista una vía viable para la capacitación, la empresa facilitará la salida de los empleados, con el fin de impulsar la incorporación de perfiles que se ajusten a las nuevas exigencias tecnológicas. En declaraciones a CNBC, la ejecutiva aseguró que “nuestra inversión inicial en IA está dando resultados”, y resaltó que los altos ejecutivos y las juntas directivas reconocen que la IA avanzada será “crucial para el futuro”. No obstante, identificó como un desafío que, aunque existe entusiasmo por la tecnología, “la mayoría de las empresas aún no están preparadas para la IA”.
La estrategia de Accenture para consolidar su liderazgo en inteligencia artificial incluye una serie de alianzas recientes con referentes del sector tecnológico. En diciembre, la compañía firmó un acuerdo con OpenAI para ofrecer acceso a ChatGPT Enterprise a decenas de miles de empleados, integrando la herramienta tanto en los procesos internos como en la formación continua de la plantilla.
De manera complementaria, Accenture estableció una colaboración con Anthropic, que permitirá capacitar a 30.000 trabajadores en el uso de Claude, la plataforma de IA de esa compañía. Además, decenas de miles de desarrolladores de Accenture ya emplean Claude Code para tareas de codificación y trabajo asistido por inteligencia artificial.
Otra iniciativa relevante es la asociación con Palantir, que posibilita que más de 2.000 empleados reciban capacitación específica en IA mediante las plataformas de software de la firma. Estas alianzas buscan que la empresa mantenga su posición de vanguardia en la adopción y aplicación de tecnologías emergentes, asegurando que sus equipos dispongan de herramientas avanzadas y competencias actualizadas en un entorno laboral en constante transformación.
