EE.UU. e Irán alcanzan acuerdo histórico: Trump anuncia reapertura del estrecho de Ormuz «sin peajes» este viernes
El presidente Donald Trump confirmó este jueves un acuerdo con Irán que incluye la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz —clave para el 20% del comercio marítimo global— sin cobro de «peajes», según declaraciones recogidas por ANSA y La Repubblica. Teherán validó el pacto, aunque analistas señalan que su viabilidad depende de tres factores críticos: el cumplimiento de los 12.000 millones de dólares en compensaciones económicas, la eliminación de los gravámenes que Irán impuso en 2021 y un período de prueba de 60 días. Mientras, la UE presiona para desactivar tensiones en la zona.
¿Qué incluye el acuerdo y cuándo entra en vigor?
Según declaró Trump a medios internacionales —citado por ANSA—, el entendimiento con Irán prevé la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz este viernes 13 de octubre, sin la imposición de «peajes» que Teherán había anunciado en 2021 como medida de presión. La confirmación llegó horas después de que fuentes iraníes, consultadas por Corriere della Sera, validaran el acuerdo, aunque sin detalles sobre posibles contrapartidas militares o energéticas.
El estrecho, por donde transita el 20% del petróleo global, había sido escenario de escaladas en 2019 cuando Irán capturó un petrolero británico y amenazó con cerrarlo. Este nuevo pacto, sin embargo, omite referencias a sanciones o reducciones de producción de crudo, según La Repubblica.
Diferencias en el marco: ¿qué dicen los medios?
| Medio | Enfoque principal | Detalle clave omitido |
|---|---|---|
| ANSA | Reapertura logística y declaración de Trump | No menciona los 12.000 millones de dólares |
| Corriere della Sera | Validación iraní y rol de la UE | No detalla plazos para eliminar peajes |
| La Repubblica | Compensaciones económicas y período de prueba | No cita fuentes militares iraníes |
*Fuentes consultadas: declaraciones de Trump a ANSA (12/10), confirmación de Teherán a Corriere (12/10) y análisis de La Repubblica (12/10).
¿Por qué los 12.000 millones de dólares son el verdadero termómetro del acuerdo?
El portal Open —especializado en geopolítica energética— señala que la cifra de 12.000 millones de dólares mencionada en círculos diplomáticos (según La Repubblica) podría corresponder a compensaciones por daños a buques y sanciones económicas durante la escalada de 2019–2021. Sin embargo, el medio advierte que Irán exige garantías de que EE.UU. no reimpondrá restricciones unilaterales, como ocurrió con el retiro de 2018 del acuerdo nuclear.
Según Corriere della Sera, los líderes europeos —incluido el alto representante Josep Borrell— ya trabajan en un plan para desactivar tensiones en Ormuz, aunque sin participación directa de Washington. La UE teme que cualquier incumplimiento iraní active nuevamente la ruta de los «tanqueros fantasma» (buques que evaden sanciones), como ocurrió en 2022.
¿Qué pasa si el acuerdo fracasa en los próximos 60 días?
La Repubblica explica que las partes acordaron un período de observación de 60 días, durante el cual Irán evaluará si EE.UU. cumple con la suspensión de ejercicios militares conjuntos en el golfo Pérsico y la liberación de activos congelados. Si no hay avances, Teherán podría reactivar los peajes o limitar el tránsito a buques de países aliados de Washington, según analistas citados por el medio.
El riesgo radica en que, como señala Open, el 80% del comercio marítimo que pasa por Ormuz es de países no occidentales (China, India, Japón). Una nueva crisis afectaría directamente a mercados como el de Asia, donde los precios del crudo ya subieron un 3% en las últimas 24 horas, según datos de Bloomberg consultados por ANSA.
Reacciones: ¿Victoria para los ayatollahs o un gesto simbólico?
Mientras Trump celebra el acuerdo como un «paso hacia la paz», Open subraya que para Teherán este pacto representa una «victoria total» en términos de soberanía sobre el estrecho, un reclamo histórico. El medio recuerda que Irán ya había impuesto peajes en 2021 para presionar a EE.UU. a negociar, y ahora logra su levantamiento sin ceder en demandas nucleares.

Corriere della Sera destaca que, a diferencia de acuerdos previos (como el de 2015), esta vez no hay mención a inspecciones de la ONU ni reducciones de enriquecimiento de uranio. Para el analista Ramin Mehmanparast (citado por el medio), esto refleja que Irán prioriza ahora la estabilidad económica sobre la diplomacia nuclear.
