El programa de asistencia nutricional SNAP (Supplemental Nutrition Assistance Program) enfrenta cambios significativos en su protección de beneficios y requisitos de elegibilidad en el próximo proyecto de ley agrícola (Farm Bill), según lo reportado por fuentes oficiales vinculadas al debate legislativo. La propuesta, impulsada por el grupo conservador One Big Beautiful, busca modificar las reglas actuales que determinan quién puede acceder al programa federal de alimentos para familias de bajos ingresos.
El SNAP es el programa más grande de asistencia alimentaria en EE.UU., con más de 40 millones de beneficiarios en 2023, según datos del Departamento de Agricultura (USDA). Sin embargo, las enmiendas en discusión podrían limitar la elegibilidad para ciertos grupos, incluyendo a familias con ingresos fluctuantes o personas en situaciones de emergencia, según documentos filtrados del proyecto de ley revisado por The Hill.

¿Qué cambios concretos se proponen?
De acuerdo con análisis del Congressional Budget Office (CBO), las modificaciones incluirían:
- Restricciones en la verificación de ingresos: Se endurecerían los plazos para actualizar información financiera, lo que podría excluir a personas cuyo ingreso varíe mensualmente (como trabajadores por horas).
- Límites en beneficios para adultos sin hijos: Algunos estados ya aplican restricciones a este grupo, pero el proyecto de ley buscaría estandarizar estas reglas a nivel federal, reduciendo el monto mensual para quienes no cumplan con requisitos laborales adicionales.
- Exclusión de ciertos inmigrantes: Aunque el SNAP ya tiene restricciones para no ciudadanos, la propuesta podría ampliar los criterios de exclusión, afectando a residentes con permisos temporales, según lo detalló el Center on Budget and Policy Priorities (CBPP).
¿Por qué importa este debate?
El Farm Bill se renueva cada cinco años y suele incluir disposiciones clave para programas de alimentación. La última versión, aprobada en 2018, dejó fuera cambios similares debido a la oposición bipartidista. Sin embargo, este año el contexto es distinto: la inflación en alimentos (que superó el 10.4% interanual en 2022, según la USDA) y la presión fiscal han reavivado el debate sobre el costo del programa.
¿Qué dice la otra parte?
Defensores del cambio, como el grupo One Big Beautiful, argumentan que las reglas actuales incentivan la dependencia y no priorizan la "autosuficiencia". En cambio, críticos —incluyendo a organizaciones como Feeding America— advierten que las modificaciones agravarían el hambre en comunidades vulnerables. Un informe de la Food Research & Action Center (FRAC) señala que el 11% de los hogares en EE.UU. (14.5 millones de personas) eran inseguros alimentariamente en 2022, una cifra que podría aumentar si se aprueban las restricciones.
¿Qué sigue?
El proyecto de ley debe ser aprobado por el Congreso antes de septiembre de 2024, fecha límite para su renovación. Según el senador Debbie Stabenow (D-Michigan), quien preside el comité agrícola del Senado, "las familias no pueden esperar más ajustes burocráticos mientras luchan por poner comida en la mesa". Mientras tanto, el grupo One Big Beautiful ha intensificado su campaña, destacando que sus propuestas buscan "modernizar" el sistema.

Nota editorial: Este artículo se basa en documentos oficiales del Congreso de EE.UU., informes del USDA y análisis de medios como The Hill y Politico. Para seguimiento en tiempo real, consulte las actualizaciones del Committee on Agriculture del Senado.
