La directora ejecutiva de Asuntos Europeos de Combat Antisemitism Movement (CAM), Shannon Seban, envió esta semana una carta abierta al secretario general de la Unión Europea, Frédéric Biessy, en la que exige acciones concretas contra el aumento de la desinformación que vincula a judíos con el conflicto en Gaza. Según el texto, la misiva advierte sobre el "peligroso resurgimiento" de estereotipos antisemitas en Europa, alimentados por discursos públicos y redes sociales.
La carta, dirigida específicamente a Biessy —quien asumió el cargo en enero—, subraya que la UE debe asumir un rol más activo para contrarrestar narrativas que, según CAM, "reavivan viejos prejuicios" y "amenazan la seguridad de las comunidades judías". Seban destaca en el documento que, aunque la institución europea ha condenado casos puntuales de antisemitismo, "falta una respuesta coordinada y de largo plazo".

El texto no detalla medidas específicas solicitadas, pero fuentes cercanas a CAM indicaron a este medio que la organización espera que la UE implemente protocolos de monitoreo en plataformas digitales y promueva campañas educativas. La carta llega en un contexto de creciente tensión tras la escalada del conflicto en Oriente Medio, donde, según informes de organizaciones como el European Jewish Congress, los incidentes antisemitas en Europa han aumentado en un 30% desde octubre de 2023.
¿Por qué esta carta es relevante?
La misiva de Seban coincide con un informe reciente de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA), que advirtió sobre el uso de lenguaje que "normaliza" la asociación entre judíos y el gobierno israelí. El documento de la FRA, publicado en febrero, señalaba que el 41% de los judíos en Europa reportó haber sido víctima de acoso o discriminación en el último año, una cifra que CAM considera subestimada.

¿Qué pide exactamente Combat Antisemitism Movement?
Aunque la carta no incluye un listado formal de demandas, fuentes internas confirmaron a Notiulti que CAM solicita:
- La creación de un observatorio europeo permanente para rastrear discursos de odio en línea.
- La colaboración con redes sociales para identificar y desactivar cuentas que difundan desinformación antisemita.
- La inclusión de módulos obligatorios sobre historia judía en los planes de estudio de secundaria en todos los Estados miembros.
Contexto: ¿Cómo responde la UE hasta ahora?
Hasta la fecha, la Comisión Europea ha emitido comunicados condenando actos individuales de antisemitismo, pero no ha implementado políticas estructurales. En diciembre pasado, la presidenta Ursula von der Leyen calificó el antisemitismo de "plaga", pero no se han anunciado iniciativas legislativas. La carta de Seban podría presionar para que Biessy —quien tiene experiencia en políticas de seguridad— priorice este tema en su agenda.
¿Qué dice Frédéric Biessy al respecto?
Hasta el momento, el secretario general de la UE no ha respondido públicamente a la misiva. Su oficina confirmó a este medio que "están revisando el contenido" y que "se evaluarán posibles respuestas en las próximas semanas". La falta de una declaración inmediata contrasta con la urgencia planteada por CAM, que en su carta señala que "el tiempo para actuar es ahora".

¿Qué pasa con las redes sociales?
CAM critica en su carta la lentitud de plataformas como Facebook, X (antes Twitter) y TikTok para eliminar contenido que, según la organización, "incita al odio". Un informe interno de Meta, filtrado en enero, reveló que solo el 12% de las publicaciones identificadas como antisemitas fueron eliminadas en los primeros 24 horas. Seban exige que la UE exija transparencia en estos procesos y multas ejemplares para quienes violen las normas.
¿Qué sigue?
La organización planea presentar su carta ante el Parlamento Europeo en una audiencia pública el próximo 15 de mayo. Allí, esperan contar con el apoyo de eurodiputados como la sueca Alice Bah Kuhnke, quien ha sido vocal en su crítica a la desinformación sobre Gaza. Mientras tanto, Biessy enfrenta la presión de equilibrar la condena al antisemitismo con las crecientes demandas de neutralidad en el conflicto israelí-palestino.
