Un concurso de fotografía en China ha estado en el centro de la polémica después de que se revelara que la imagen ganadora fue generada por inteligencia artificial (IA). La noticia, ampliamente difundida por medios como 自由時報, 民視新聞網, TVBS新聞網, 鏡週刊Mirror Media y 中天新聞網, ha generado indignación entre los fotógrafos y usuarios de redes sociales.
Según los informes, cinco expertos en fotografía no lograron identificar que la imagen premiada había sido creada por IA. Fue un usuario de internet quien, utilizando un método ingenioso, desenmascaró el fraude. La imagen en cuestión, que muestra a un anciano sosteniendo una jaula de pájaros con una mano aparentemente deformada, levantó sospechas que llevaron a su posterior investigación.
El escándalo ha puesto de manifiesto las dificultades para distinguir entre fotografías reales y aquellas generadas por algoritmos de IA, así como las implicaciones éticas de utilizar estas herramientas en concursos artísticos. La imagen ganadora ha sido retirada del concurso, y el incidente ha provocado un debate sobre la necesidad de establecer regulaciones más estrictas en este tipo de competiciones.
La situación ha sido comparada con una trama detectivesca, con usuarios de internet asumiendo el papel de investigadores para “revelar la verdad” detrás de la imagen. La controversia subraya la creciente sofisticación de la IA y su capacidad para crear imágenes realistas que pueden engañar incluso a los ojos más experimentados.
