Una nueva investigación estadounidense confirma la relación entre el consumo excesivo de alcohol a largo plazo y un mayor riesgo de cáncer colorrectal, especialmente en el recto. Esta asociación ya ha sido demostrada en numerosos estudios previos, pero esta nueva investigación, publicada en la revista Cancer, ofrece una perspectiva única al analizar el impacto del consumo de alcohol a lo largo de toda la vida.
Alcohol: la importancia de la regularidad
Los investigadores analizaron los datos de más de 88.000 adultos estadounidenses, seguidos durante veinte años como parte del estudio de cohorte del National Cancer Institute (PLCO). Se diagnosticaron un total de 1.679 casos de cáncer colorrectal. Los resultados son claros: las personas que consumían un promedio de 14 o más copas de alcohol por semana a largo plazo (considerados «grandes bebedores») tenían un riesgo un 25% mayor de desarrollar cáncer colorrectal y un 95% mayor de desarrollar cáncer de recto, en comparación con los «bebedores ligeros» (menos de una copa por semana), según se indica en un comunicado.
Los investigadores también se interesaron por la regularidad del consumo de alcohol: ¿con qué frecuencia los participantes bebieron durante estas dos décadas? Aquellos que mantuvieron un consumo elevado a lo largo de su vida presentaron un riesgo un 91% mayor de cáncer colorrectal, en comparación con aquellos que siempre tuvieron un consumo moderado. Esto subraya la importancia de la duración y la estabilidad de los hábitos de consumo.
Los mecanismos exactos detrás de esta relación entre el alcohol y el cáncer aún deben explorarse, pero la investigación abre nuevas vías. El alcohol podría provocar la producción de sustancias cancerígenas durante su metabolismo, aumentar la inflamación o alterar el microbioma intestinal. Sin embargo, se necesitan investigaciones adicionales para confirmar estas hipótesis.
Los exfumadores no tienen un riesgo mayor de cáncer colorrectal
Como era de esperar, el estudio sugiere que dejar de beber podría aumentar nuestras posibilidades. De hecho, los exfumadores que antes bebían en exceso no presentaban un riesgo mayor de cáncer en comparación con los bebedores ligeros. Mejor aún, incluso tenían menos probabilidades de desarrollar adenomas colorrectales, lesiones precancerosas. «Nuestros datos fueron limitados, pero nos animó ver que su riesgo podría volver a ser similar al de los bebedores ligeros», concluyó la Dra. Erikka Loftfield, quien participó en el estudio.
El mensaje es claro: el consumo excesivo de alcohol a largo plazo es uno de los principales factores de riesgo evitables para el cáncer colorrectal. Y, lo más importante, nunca es demasiado tarde para reducir este riesgo.
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