Greenpeace denuncia emergencia sanitaria en Hungría por grava con asbesto proveniente de Burgenland
La organización ecologista Greenpeace ha emitido una alerta urgente tras la detección de niveles críticos de asbesto en el aire de Hungría, vinculados al uso de grava importada desde el estado austriaco de Burgenland.

Las mediciones realizadas en una zona residencial de la ciudad de Szombathely, específicamente en una carretera de grava, revelaron concentraciones de fibras de asbesto que oscilan entre las 34.800 y las 292.000 fibras por metro cúbico de aire. Ante la gravedad de estos resultados, las autoridades húngaras han declarado el estado de emergencia sanitaria, implementando medidas de protección inmediatas y anunciando un plan de saneación para las vías afectadas.
Herwig Schuster, químico ambiental de Greenpeace en Austria, ha señalado que el material presente en las carreteras húngaras es el mismo que se ha distribuido ampliamente en Austria. Según Schuster, la diferencia fundamental radica en que las mediciones en Hungría se efectuaron bajo condiciones reales y en clima seco, mientras que el gobierno regional de Burgenland se ha respaldado en resultados obtenidos durante el invierno y ha programado nuevas pruebas para una fecha posterior.
Greenpeace ha calificado la gestión de la administración de Burgenland como un «fracaso total» y exige que el gobierno regional dicte medidas de protección inmediatas y exhaustivas para todos los asentamientos similares en Austria que puedan estar expuestos al mismo material.
Este escenario se produce en un contexto de creciente preocupación, con alertas adicionales sobre la presencia de asbesto en parques infantiles y zonas residenciales, así como hallazgos reportados en Ollersdorf.
