Una alimentación rica en vegetales podría reducir el riesgo de demencia, incluso si se adopta más tarde en la vida, según un estudio reciente. Los alimentos de origen vegetal como los cereales integrales, las legumbres y las nueces son particularmente beneficiosos, mientras que los azúcares añadidos y los cereales refinados deben evitarse. Además, ciertas dietas específicas han demostrado potencial para revertir marcadores de envejecimiento biológico, con algunos enfoques mostrando efectos equivalentes a rejuvenecer hasta tres años. Adoptar hábitos saludables como una alimentación adecuada, ejercicio regular y estimulación cognitiva puede contribuir significativamente a proteger la salud cerebral y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Alimentación vegetal y hábitos para prevenir Alzheimer y demencia: consejos respaldados por la ciencia
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