Una reciente investigación científica sugiere una posible, aunque aún no confirmada, relación entre el hábito de hurgarse la nariz y un mayor riesgo de desarrollar demencia. Los resultados de este estudio son preliminares, pero han generado interés en la comunidad científica.
Posible mecanismo
El daño al tejido interno de la nariz podría facilitar el paso de la bacteria Streptococcus pneumoniae al cerebro, desencadenando una respuesta inflamatoria que comparte similitudes con las características del Alzheimer.
Limitaciones del estudio
Es importante destacar que estas conclusiones se basan en experimentos realizados únicamente en ratones. Aún no se ha demostrado esta conexión en humanos, por lo que se debe tener precaución al generalizar los resultados.
Hallazgos de laboratorio
Investigadores de la Universidad de Griffith observaron que la bacteria puede viajar a través del nervio olfativo desde la nariz hasta el cerebro. Además, detectaron un aumento en la acumulación de la proteína beta-amiloide cuando se dañaba el epitelio nasal.
Advertencia de un experto
El neurólogo James St John calificó los hallazgos como «preocupantes», señalando que la bacteria puede alcanzar el sistema nervioso central en un plazo de 24 a 72 horas.
Recomendaciones y futuras investigaciones
Los investigadores recomiendan evitar hurgarse la nariz o arrancarse los pelos de la nariz para proteger el revestimiento nasal. Asimismo, instan a realizar estudios en humanos para confirmar esta vía y comprender mejor el papel de la proteína beta-amiloide como posible respuesta inmunitaria.
