El uso de anglicismos y la creación de nuevas palabras híbridas entre el inglés y el español se han vuelto cada vez más comunes, especialmente en el lenguaje cotidiano de las generaciones más jóvenes. Un claro ejemplo de esto es la adopción de términos como “shot”, “pitcher”, “flashback”, “follow”, “blondie”, “glossy”, “brother”, “bestie”, “eyelash”, “underwater” y “movie”, que se utilizan directamente del inglés sin adaptación.
Pero la influencia no se detiene ahí. También se observa la formación de palabras híbridas, combinando elementos de ambos idiomas. Términos como janguear (derivado de “hang out”), girla (“girl”), ghosteó (“ghosted”), stalkeándote (“stalking”) y kloufrens (“close friends”) son muestra de esta tendencia a fusionar lenguas y crear nuevas formas de expresión.
