El Distrito de Barranquilla asumió la administración temporal del lado tierra del aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz por un periodo de 18 meses, respaldado por una autorización del Concejo Distrital para comprometer 40.000 millones de pesos en mejoras urgentes de climatización, infraestructura y atención a los pasajeros.
La terminal aérea entró formalmente en esta nueva etapa el 1 de octubre de 2026, tras un convenio oficializado con el Gobierno nacional que divide las competencias operativas. Mientras la Nación conserva la propiedad y la Aeronáutica Civil mantiene el control sobre la pista, la navegación aérea y la seguridad operacional, la Alcaldía gestionará el lado tierra de las instalaciones, según detallan los reportes oficiales sobre el traspaso.
Vía libre del Concejo y asignación de 40.000 millones de pesos
El Concejo Distrital aprobó el Acuerdo 016 el pasado 30 de septiembre de 2026, otorgando luz verde al alcalde Alejandro Char para comprometer recursos fiscales en la modernización del terminal. El plan financiero contempla un desembolso inicial de 15.000 millones de pesos provenientes del presupuesto de 2026, complementados con 25.000 millones de pesos mediante vigencias futuras proyectadas para 2027, tal como ratificó la corporación edilicia.

Estos fondos municipales quedan comprometidos para intervenir una infraestructura que jurídicamente pertenece a la Nación. El objetivo central del convenio es agilizar unas obras que llevan años pendientes y dotar al aeropuerto de una capacidad operativa acorde con el crecimiento económico de la región, informó la administración local.
Primeras intervenciones en climatización y zonas críticas
Tan solo dos días después de oficializarse el convenio, el Distrito puso en marcha un plan de choque para mitigar las deficiencias más apremiantes de la terminal. Los trabajos iniciales se centran en la instalación de cuatro nuevos equipos de aire acondicionado piso-techo en la sala internacional, además de intervenciones en las salas 9 y 10 para contrariar las altas temperaturas posteriores a los controles de seguridad, explicó la gerencia de ciudad.
Cuando usted llega acá y hace todo el tránsito luego de los escáner, encuentra un calor impresionante
Ana María Aljure, gerente de Ciudad de la Alcaldía de Barranquilla
Las labores inmediatas también abarcan el mantenimiento de las bandas de equipaje, la adecuación de 20 baterías de baños, mejoras en los niveles de aseo y la implementación de soluciones tecnológicas para agilizar los tiempos de espera de los viajeros.
Inspección oficial y expectativas gremiales ante el nuevo modelo
Muchas zonas están en muy mal estado, no hay condiciones laborales. La zona internacional es caótica, está en obra negra; vamos a terminarla pronto. La nacional apenas empieza a mejorar.
Alejandro Char, alcalde de Barranquilla
Por su parte, Néstor Escorcia, presidente de la Sociedad de Ingenieros del Atlántico (SIA), expresó el respaldo de los gremios al acompañamiento ciudadano y destacó que la gestión directa del Distrito podría imprimir mayor agilidad a las inversiones necesarias para rescatar la cara visible de la capital atlanticense.

Antecedentes societarios y retos de contratación
El giro administrativo ocurre después de que el anterior contrato de concesión del Grupo Aeroportuario del Caribe —integrado por Valorcon, Equipo Universal e Inversiones Milenium Azcipo— terminara de forma anticipada en 2024, devolviendo la terminal a la órbita pública. En ese mismo año, la Superintendencia de Sociedades sancionó a dichas firmas por no revelar adecuadamente la estructura de su grupo empresarial, recordaron los análisis fiscales sobre el sector.
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