Después de más de medio siglo, la Luna recupera su protagonismo en la agenda espacial de Estados Unidos. La NASA ha confirmado esta semana la ventana de lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada a nuestro satélite desde el programa Apollo.
Según la agencia espacial, el 6 de febrero de 2024 comenzará el período de lanzamiento, que se extenderá durante 60 días hasta abril.
Artemis II no se posará en la superficie lunar, sino que será un vuelo de prueba de diez días alrededor del satélite, diseñado para validar los sistemas que permitirán misiones más ambiciosas en el futuro.
La nave Orion será la pieza central de este viaje, sirviendo para confirmar su capacidad para mantener a una tripulación humana en misiones de larga duración fuera de la órbita terrestre.
Detalles de la misión Artemis II
Este plan se enmarca en una estrategia a largo plazo. La NASA tiene como objetivo establecer una presencia humana sostenida en la Luna, tanto para la investigación científica como para probar tecnologías que serán cruciales en futuras misiones tripuladas a Marte.
Artemis II representa un paso intermedio entre el vuelo no tripulado de Artemis I y Artemis III, la misión que sí planea el regreso de humanos a la superficie lunar.
La tripulación estará compuesta por cuatro astronautas: Reid Wiseman como comandante, acompañado por Victor Glover (piloto), Christina Koch (especialista) y Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense, lo que subraya el carácter internacional del programa Artemis.
El despegue se realizará desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo del cohete Space Launch System (SLS), el lanzador más potente desarrollado hasta la fecha por la NASA. La secuencia inicial será similar a la de Artemis I, pero con una diferencia clave: esta vez viajarán personas a bordo.
El recorrido alrededor de la Luna
Tras el lanzamiento, el SLS impulsará a Orion fuera de la atmósfera terrestre y se desprenderá de diversos componentes, incluyendo los propulsores y el sistema de aborto de lanzamiento. La nave, junto con la etapa superior ICPS, completará dos órbitas alrededor de la Tierra para verificar el correcto funcionamiento de todos los sistemas.
Durante esta fase, Orion alcanzará primero una órbita elíptica inicial de poco más de 90 minutos, para luego ser impulsada a una órbita más alta. Este ajuste permitirá a la nave alcanzar la velocidad necesaria para la maniobra clave de la misión: la inyección translunar, que marcará el inicio del viaje de cuatro días hacia la Luna.
Antes de abandonar la órbita terrestre, la tripulación realizará pruebas de operaciones de proximidad y cederá el control de la nave a los equipos en tierra, mientras se evalúa el comportamiento de los sistemas en el entorno espacial profundo.
Preparativos para el lanzamiento
El 20 de diciembre de 2025, la tripulación llevó a cabo un ensayo general de la misión, conocido como prueba de demostración de cuenta regresiva. Durante esta simulación, los astronautas replicaron la cronología completa del día del lanzamiento, incluyendo el uso de los trajes espaciales y las operaciones de ingreso y egreso de la nave Orion.
Dado que el cohete SLS aún no se encuentra en la plataforma de lanzamiento, el entrenamiento se realizó dentro del Edificio de Ensamblaje de Vehículos del Centro Espacial Kennedy. Allí, los ingenieros continúan realizando los ajustes finales tanto del cohete como de la nave y de los sistemas terrestres que acompañarán la misión.
Con Artemis II, la exploración lunar deja de ser un proyecto futuro para convertirse en una operación en curso. El viaje no culminará con un alunizaje, pero marcará el regreso efectivo del ser humano al entorno lunar y sentará las bases para una nueva era de exploración espacial. (con información de TN)
