Assassin’s Creed Hexe: Crisis en el desarrollo y cambios radicales en el juego
El futuro de Assassin’s Creed Hexe, uno de los proyectos más ambiciosos de Ubisoft dentro de su estrategia Assassin’s Creed Infinity, pende de un hilo. Según informes recientes, el juego no solo enfrenta una reestructuración drástica en su equipo de desarrollo, sino también un cambio de rumbo en su concepto original, lo que pone en duda su fecha de lanzamiento prevista para 2027.
El título, que prometía explorar una época oscura del Sacro Imperio Romano Germánico con elementos de brujería y magia, ha sido objeto de rumores que apuntan a una revisión profunda de su diseño. Fuentes cercanas al desarrollo confirmaron que el nuevo director creativo, Jean Guesdon —quien asumió el cargo tras la salida de Clint Hocking—, habría ordenado la eliminación de los componentes mágicos y sobrenaturales que inicialmente definían la propuesta del juego.
Una fuga de talento que preocupa
El caos en el desarrollo de Hexe se agravó con la salida de Benoit Richer, quien hasta hace poco ocupaba el puesto de director del juego. Richer, conocido por su trabajo en Assassin’s Creed Valhalla y Batman: Arkham Origins, abandonó Ubisoft para cofundar un estudio independiente junto a otros veteranos de la industria. Su partida se suma a la de Hocking, quien dejó el proyecto en medio de una etapa turbulenta para la compañía.
Estas bajas no son las únicas. Según informes de XboxDynasty, alrededor de 50 desarrolladores habrían sido reasignados o despedidos del equipo de Hexe, lo que ralentizaría aún más el progreso del juego. Esta reducción de personal, sumada a los cambios de liderazgo, ha generado especulaciones sobre si Ubisoft podrá cumplir con la ventana de lanzamiento originalmente planeada para 2027.
¿Un juego sin magia?
Los rumores sobre la eliminación de los elementos mágicos en Hexe provienen de fuentes citadas por IGN Alemania y PC Games.de. Estos cambios, que incluirían la eliminación de hechizos, rituales y otros elementos sobrenaturales, responderían a una estrategia para «simplificar» el desarrollo y alinear el juego con la fórmula más tradicional de la saga. Sin embargo, esta decisión ha generado división entre los fans, especialmente porque la magia era uno de los pilares que diferenciaban a Hexe de otros títulos de Assassin’s Creed.

Hasta ahora, Ubisoft no ha confirmado oficialmente estos ajustes, pero la falta de actualizaciones sobre el juego —desde su anuncio en 2022— y los recientes movimientos en el equipo sugieren que el proyecto atraviesa una fase crítica. Mientras tanto, los seguidores de la franquicia se preguntan si Hexe logrará recuperarse de estos tropiezos o si terminará siendo otro ejemplo de los desafíos que enfrenta Ubisoft en su intento por reinventar la serie.
Por ahora, solo queda esperar a que Ubisoft rompa el silencio y ofrezca detalles concretos sobre el estado de Hexe. Mientras tanto, los rumores y las especulaciones siguen alimentando la incertidumbre en torno a uno de los lanzamientos más esperados de la compañía.
