La tensión en Oriente Medio se intensifica tras una escalada de ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos. Según informes de medios árabes, Israel ha iniciado una serie de amplias ofensivas contra objetivos en Teherán, Isfahan y el sur de Irán, en el marco de una operación conjunta con Estados Unidos que ya se extiende por diez días.
El ejército israelí ha declarado haber comenzado a atacar infraestructuras pertenecientes al régimen iraní, incluyendo instalaciones de fabricación de motores de cohetes y emplazamientos de lanzamiento de misiles balísticos de largo alcance dirigidos hacia Israel. También se han visto afectados centros militares de las fuerzas de seguridad interna y de las milicias Basij, incluyendo su sede regional en Isfahan y otras bases utilizadas por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Paralelamente, medios de comunicación informan sobre enfrentamientos entre elementos armados y fuerzas de seguridad en suelo iraní. CNN Arabic ha reportado lo que observó su equipo en Teherán durante la noche, mientras que Anadolu Agency ha dado cuenta de la muerte de diez personas en ataques israelíes contra puestos de control en la capital iraní. Iram News también confirma la muerte de diez miembros de las fuerzas de seguridad iraníes en un ataque con drones israelíes en Teherán.
En un contexto relacionado, los Emiratos Árabes Unidos han condenado enérgicamente el ataque a su consulado en la región del Kurdistán iraquí.
Estos acontecimientos se producen después de que Irán respondiera a un ataque inicial lanzando misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región del Golfo, lo que amenaza con ampliar el conflicto y detener el suministro de energía.
