Dubái y otras áreas de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han sido blanco de ataques con drones atribuidos a Irán, generando preocupación por la estabilidad en la región y el comercio global de petróleo. Los incidentes más recientes incluyen un incendio en un campo petrolero y ataques a infraestructura portuaria y aeroportuaria.
Según informes, el campo petrolero Shah, ubicado 180 kilómetros al suroeste de Abu Dabi, sufrió un incendio tras ser atacado con drones. Este campo es uno de los mayores del mundo en cuanto a reservas de gas ácido, con aproximadamente 480 mil millones de metros cúbicos de gas y también produce petróleo ligero.
Además del campo petrolero, el ataque se extendió al puerto de Fudaira, un importante centro de almacenamiento de petróleo situado fuera del estrecho de Ormuz, y al Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB). El puerto ha suspendido temporalmente la carga de petróleo para evaluar los daños. En el aeropuerto de Dubái, se reportaron interrupciones temporales en los vuelos debido a un «incidente con drones».
Estos ataques se producen en un contexto de tensiones crecientes en la región, con enfrentamientos previos entre Irán y Estados Unidos e Israel. Se teme que estos actos puedan intensificar el conflicto y afectar el suministro energético mundial.
Las autoridades de los EAU han informado sobre los incidentes y están evaluando los daños. La situación sigue en desarrollo y se espera que haya más información en las próximas horas.
