Investigaciones recientes sugieren una conexión significativa entre la pérdida de audición y el riesgo de desarrollar demencia. Estudios realizados por Medscape y la Universidad Brock indican que abordar la pérdida auditiva, incluso con el uso de audífonos, podría tener un impacto notable en la reducción de este riesgo.
Según los hallazgos, el impacto de los audífonos en la salud cognitiva es “sorprendente”. Tratar la pérdida de audición no solo mejora la calidad de vida de las personas, sino que también podría desempeñar un papel crucial en la preservación de la función cerebral a largo plazo.
Estos estudios resaltan la importancia de la detección temprana y el tratamiento de la pérdida auditiva como una estrategia potencial para mitigar el riesgo de demencia. Se recomienda a las personas con pérdida auditiva consultar a un profesional de la salud para evaluar las opciones de tratamiento disponibles.
