La Unión Europea se enfrenta a un desafío geopolítico de gran envergadura, marcado por la incertidumbre generada por la política del presidente estadounidense Donald Trump y la reconfiguración del orden internacional. Así lo expuso la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una intervención ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, víspera de una cumbre informal europea que se anticipa tensa y compleja.
«Vivimos en un mundo definido por el poder, ya sea económico, militar, tecnológico o geopolítico, y aunque a muchos no les guste, debemos afrontar la realidad», declaró von der Leyen, instando a la unidad de la UE ante la ambición de Trump de adquirir el control de Groenlandia y la amenaza de imponer aranceles a los estados europeos que se opongan.
La cuestión de Groenlandia y la amenaza de aranceles
Von der Leyen enfatizó que «Groenlandia es la patria de un pueblo libre y soberano, con derecho a la autodeterminación y a la integridad territorial», reiterando que los aranceles de Trump son una respuesta inapropiada. Subrayó que tanto Estados Unidos como la UE comparten un interés común en la seguridad del Ártico, en el marco de la cooperación de la OTAN. Sin embargo, Trump reafirmó en el Foro Económico Mundial de Davos su firme intención de iniciar negociaciones inmediatas para la adquisición de la isla, bajo control danés. «Queremos este gran trozo de hielo llamado Groenlandia», afirmó, advirtiendo que si los europeos aceptan, «lo apreciaremos mucho», pero si se niegan, «lo recordaremos».
El impulso hacia la independencia europea
Esta postura estadounidense, que parece inamovible, ha tensado aún más la relación UE-EE.UU. Von der Leyen, respaldada por el descontento de varios líderes europeos, aboga por que la Unión Europea avance hacia una mayor independencia económica, comercial, energética y en materia de Defensa.
El obstáculo del Mercosur y la búsqueda de nuevos socios
«Cuantos más socios comerciales tengamos en el mundo, más independientes seremos. Y eso es precisamente lo que necesitamos ahora», afirmó la presidenta del Ejecutivo europeo en Estrasburgo, destacando el acuerdo con el Mercosur y la posible futura asociación comercial con India y otros estados no pertenecientes a la UE. No obstante, el Parlamento Europeo ha remitido el acuerdo del Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE para evaluar su compatibilidad con los tratados europeos, bloqueando de facto su ratificación por un período de entre 18 y 24 meses. El desafío para los líderes europeos reside en fortalecer la UE frente a las amenazas geopolíticas globales y encontrar una posición común.
El futuro de las relaciones transatlánticas
«Dejemos algo claro: en su conjunto, los desafíos geopolíticos que enfrenta Europa a veces parecen desalentadores. Pero la Unión Europea saldrá de esta más fuerte, más resiliente y más soberana», declaró el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. Subrayó la necesidad de que Europa esté preparada para defenderse de cualquier forma de coerción, condenando los aranceles amenazados por Trump, que «socavarían las relaciones transatlánticas y son incompatibles con el acuerdo comercial UE-EE.UU.»
A pesar de los llamamientos a la confianza en las relaciones transatlánticas por parte de los líderes de la UE, estas parecen cada vez más cuestionadas. La posibilidad de un encuentro entre Trump y von der Leyen en Davos se ha desvanecido. La cumbre se centrará en las relaciones transatlánticas, el Mercosur y el conflicto en Oriente Medio.
