Durante las festividades del Año Nuevo Lunar, muchas personas alteran sus rutinas diarias. Permanecer despiertos hasta tarde, consumir más alimentos grasos y salados, beber más alcohol, reducir la actividad física o no tomar los medicamentos a tiempo, todo ello aumenta el riesgo de enfermedad.
Según el Dr. Huynh Quang Dai, jefe del departamento de cuidados intensivos y toxicología del Hospital Popular de Ho Chi Minh, existe una tendencia al aumento de los ingresos hospitalarios por ictus durante las vacaciones del Año Nuevo Lunar, especialmente entre los jóvenes menores de 40 años.
El Dr. Dai afirma: “Muchas personas tienen hábitos poco saludables, como consumir frecuentemente alcohol, comida rápida y alimentos fritos. Además, los jóvenes de hoy en día tienden a consumir más estimulantes y sustancias adictivas como la metanfetamina, la marihuana y los cigarrillos electrónicos, todo lo cual puede contribuir a un ictus”.
Es preocupante que muchas personas eviten buscar atención médica al principio del año por temor a la “mala suerte”. A menudo experimentan síntomas como dolor de cabeza, mareos y vértigo, pero los atribuyen al cansancio normal durante las vacaciones y no acuden al hospital.
Cuando los síntomas empeoran y el paciente ingresa en el hospital después de recibir tratamiento, a menudo es demasiado tarde, lo que reduce la eficacia del tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones.
Los médicos señalan que la superstición de que es de mala suerte hacerse un chequeo médico o visitar un hospital a principios de año carece de base científica. Posponer los chequeos y el tratamiento no solo empeora la enfermedad, sino que también puede tener consecuencias graves que pongan en peligro la vida.
Según el Dr. Vo Van Tan, jefe del departamento de neurología del Hospital Popular de Zadin, un ictus es una emergencia médica muy grave que puede causar daños irreversibles a millones de células nerviosas cada segundo.
El Dr. Tan advierte: “Es importante reconocer los primeros signos de advertencia de un ictus, como la caída del rostro, la debilidad o parálisis de las extremidades, las dificultades del habla y los cambios repentinos en la conciencia. Si aparecen estos síntomas, es fundamental trasladar al paciente lo antes posible a un centro médico capaz de tratar el ictus para no perder la ‘hora dorada'”.
Los médicos señalan que mantener una dieta saludable juega un papel crucial en la protección de la salud cardiovascular y la prevención del ictus. Las personas deben limitar el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas, alimentos muy condimentados, alimentos fritos y alimentos procesados.
En cambio, deben incluir diariamente en su dieta verduras de hoja verde, frutas frescas, frutos secos, cereales integrales y alimentos ricos en omega-3, como el salmón y las sardinas.
Priorizar métodos de cocción como el vapor, la ebullición y el asado, y beber abundante agua cada día, puede ayudar a estabilizar la presión arterial y reducir la carga sobre el sistema cardiovascular.
El manejo del estrés también es muy importante en la prevención del ictus. El estrés prolongado puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, los médicos recomiendan reducir activamente el estrés a través de ejercicios de respiración profunda, meditación, yoga y un descanso adecuado. Mantener una actitud positiva y evitar que el estrés cotidiano afecte negativamente la salud mental también ayuda a proteger la salud cardiovascular.
Para mejorar la circulación sanguínea, regular la presión arterial y reducir el riesgo de ictus, es necesario mantener una actividad física regular.
Todos deben dedicar al menos 30 minutos al día a actividades ligeras como caminar, montar en bicicleta o hacer ejercicio en casa, y evitar estar sentados durante largos períodos de tiempo, especialmente en fiestas o reuniones prolongadas.
Además, los médicos enfatizan la importancia de limitar el consumo de alcohol y estimulantes, especialmente durante las festividades del Año Nuevo Lunar. El consumo excesivo de alcohol puede provocar hipertensión, arritmias cardíacas y aumentar el riesgo de ictus. Para la salud propia y familiar, es recomendable consumir alcohol con moderación o sustituirlo por bebidas no alcohólicas saludables como zumos de frutas o té verde.
Durante las vacaciones del Año Nuevo Lunar, el sistema sanitario funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y está preparado para recibir y tratar a pacientes de emergencia. Si experimenta síntomas inusuales, como dolor en el pecho, dificultad para respirar o fiebre alta, debe acudir a un centro médico lo antes posible y no demorarlo hasta que terminen las vacaciones.
HA (Síntesis)
