Las bajas estadounidenses en la guerra con Irán aumentan tras nuevos ataques militares
El número de bajas militares estadounidenses en el conflicto con Irán registró un incremento este martes, apenas horas después de que el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) ejecutara lo que denominó «ataques de autodefensa» en el sur de territorio iraní. Según las estadísticas oficiales del Pentágono, la cifra total de bajas se sitúa ahora en 423, lo que representa un aumento de tres heridos respecto al conteo oficial difundido por el Departamento de Guerra el pasado viernes.
Este repunte en las cifras se produce en un contexto de creciente tensión. El líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, declaró mediante un comunicado que la guerra ha dejado en evidencia la vulnerabilidad de las bases militares estadounidenses en Oriente Medio. «Las manecillas del tiempo no retroceden, y las naciones y tierras de la región ya no servirán como escudos para las bases estadounidenses», afirmó Khamenei, añadiendo que Estados Unidos «ya no tiene un lugar seguro para la agresión» en la zona.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló este martes que las negociaciones para poner fin al conflicto continúan, aunque estimó que la consecución de un acuerdo de paz podría demorar «algunos días».
Cuestionamientos sobre el conteo oficial
Investigaciones periodísticas han señalado que el balance oficial del Pentágono podría ser una subestimación significativa. El Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS), encargado de registrar a los militares fallecidos, heridos o enfermos para el Congreso y la presidencia, presenta discrepancias notables. Por ejemplo, el 21 de abril, la cifra de heridos en combate se redujo en 15 personas sin que el Departamento de Guerra ofreciera una explicación pública.
La falta de transparencia también se refleja en la omisión de casos específicos. La lista oficial de fallecidos aún no incluye al mayor Sorffly Davius, oficial de la Guardia Nacional del Ejército de Nueva York, quien falleció el 6 de marzo en Camp Buehring, Kuwait. Aunque el representante Mike Lawler y el general Dan Caine han reconocido públicamente su muerte en el marco de la «Operación Furia Épica» —nombre oficial de la campaña—, el Pentágono no ha confirmado si este deceso está contemplado en sus cifras de bajas no relacionadas con el combate.
Asimismo, el DCAS excluye numerosas lesiones no hostiles. Un caso relevante es el incendio ocurrido el 12 de marzo a bordo del portaaviones USS Gerald R. Ford, donde más de 200 marineros fueron tratados por inhalación de humo o laceraciones. De igual manera, el conteo omite a un marino que sufrió lesiones no relacionadas con el combate el 25 de marzo durante las misiones de ataque del USS Abraham Lincoln. Ante las reiteradas consultas sobre por qué el DCAS registra muertes no hostiles pero excluye lesiones o enfermedades de la misma naturaleza, el Pentágono no ha brindado respuestas claras.
