Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han alertado sobre un aumento sin precedentes en los casos de sarampión durante el año 2025, coincidiendo con una disminución en las tasas de vacunación.
Según informaron medios locales citando fuentes oficiales, los brotes continuos de sarampión amenazan con revertir los avances logrados por Estados Unidos en la eliminación de la enfermedad, debido a que las tasas de vacunación han caído por debajo de los niveles necesarios para controlar su propagación.
Durante 2025, se registraron más de 2.000 casos de sarampión en Estados Unidos, la cifra anual más alta en décadas, según datos oficiales de las agencias de salud pública.
Los datos federales muestran un aumento significativo en la incidencia de esta enfermedad altamente contagiosa, que anteriormente se consideraba limitada dentro del territorio estadounidense. Actualmente, existen focos activos en varias regiones, particularmente en el norte de Carolina del Sur, así como en áreas fronterizas entre Arizona y Utah, donde se registran decenas de casos cada semana. Esta situación genera preocupación entre los funcionarios de salud pública de varios estados y pone en riesgo los 25 años de progreso en la lucha contra el sarampión.
Propagación del Sarampión en Estados Unidos
Hasta el 30 de diciembre de 2025, se confirmaron 2.065 casos de sarampión en Estados Unidos, según datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La última vez que el número anual de casos superó los 2.000 fue en 1992, dos años después de que los funcionarios de salud actualizaran las recomendaciones de vacunación para niños, adoptando dos dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola en lugar de una.
El sarampión se considera una de las enfermedades infecciosas más contagiosas conocidas en la medicina. Sin embargo, la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) ofrece una protección altamente eficaz: una sola dosis previene la infección en un 93% de los casos, mientras que la efectividad aumenta al 97% con dos dosis. A pesar de estos altos niveles de protección, las tasas de vacunación han disminuido constantemente en los últimos años, lo que se traduce directamente en un resurgimiento de la enfermedad.
