Sídney, 18 de diciembre – El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha anunciado que su gobierno implementará medidas para combatir el «odio, la división y la radicalización» tras el tiroteo ocurrido en Bondi Beach. En una conferencia de prensa, Albanese declaró que es imperativo intensificar los esfuerzos para enfrentar esta «lacra malvada».
El primer ministro prometió centrar las acciones gubernamentales en los predicadores extremistas y anunció la posible revocación de visas para aquellos que promuevan discursos de odio. «Es claro que debemos hacer mucho más para combatir este flagelo malvado, mucho más», enfatizó Albanese, según reporta la agencia ANSA-AFP.
