El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha participado en una reunión de líderes internacionales para abordar la seguridad del estrecho de Ormuz, según informaron medios locales. El encuentro se centra en los esfuerzos para reabrir esta estratégica vía marítima, clave para el transporte global de energía.
Durante la cumbre, Albanese sostuvo conversaciones con el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, sobre la situación en el estrecho. El diálogo se produce tras críticas públicas del expresidente estadounidense Donald Trump, quien había cuestionado la postura de Australia en el asunto.
El premier australiano también se refirió a la posibilidad de que el país se una a una operación militar defensiva en la zona, aunque destacó que cualquier decisión se tomará en coordinación con aliados y con enfoque en la desescalada.
En declaraciones previas, Albanese había expresado su deseo de que los acuerdos para reabrir el estrecho «se mantengan», subrayando la importancia de la estabilidad en la región para el comercio internacional y la seguridad energética.
La cobertura de la Australian Broadcasting Corporation incluyó un audio en el que el primer ministro celebra los avances hacia la reapertura del estrecho, aunque advirtió que se requiere vigilancia continua para garantizar su funcionamiento seguro y sostenible.
