Paralelamente, los municipios intensifican las labores de fumigación y control vectorial, mientras las autoridades sanitarias recuerdan que no existe una vacuna aprobada para humanos.
El avance de las enfermedades transmitidas por vectores marca de nuevo la agenda de salud pública en Europa. Según los últimos datos difundidos por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, el virus del Nilo Occidental se ha extendido con brotes activos en 99 regiones repartidas por 12 naciones del continente. Las cifras superan los registros del mismo periodo de 2025, cuando nueve países notificaron la presencia del patógeno en 67 regiones, lo que refleja una capacidad de expansión superior a la de años anteriores.
Italia y Grecia concentran los mayores afectados en Europa
Dentro del mapa europeo de transmisión autóctona, la agencia sanitaria sitúa a Italia como el territorio más golpeado, con 311 casos confirmados, seguida de cerca por Grecia con 157 casos reportados.

Ante este escenario, la Organización Mundial de la Salud insiste en que no existen vacunas aprobadas ni tratamientos antivirales específicos para seres humanos, por lo que la atención médica se limita al soporte hospitalario en los casos graves. Cerca de una de cada cinco personas infectadas desarrolla síntomas similares a los de la gripe, mientras que en casos excepcionales el virus ataca al sistema nervioso central y puede causar secuelas permanentes o la muerte.
Planes locales de choque y turnos dobles en los municipios
A escala local, los ayuntamientos de las zonas afectadas han activado protocolos extraordinarios de intervención. En Andalucía, el Ayuntamiento de Salobreña puso en marcha un plan de trabajo intensivo tras la detección de un ejemplar positivo en una de las trampas de vigilancia de la Junta de Andalucía. Las labores corren a cargo de la empresa Sanisur, cuyos operarios trabajan en dos turnos diarios para peinar calles, cauces de ríos y zonas húmedas.

Los tratamientos preventivos y de choque se concentran en las horas de mayor actividad del mosquito. Para combatir las larvas en acequias y fuentes, los equipos emplean un organismo vivo natural, mientras que en el caso de los insectos adultos se recurre a piretroides autorizados por el Ministerio. Ante la inaccesibilidad de algunas áreas invadidas por la vegetación crecida tras las lluvias, la empresa utiliza equipos de drones para localizar focos ocultos.
El impacto del clima y el papel protector de la biodiversidad
Los expertos señalan que el factor térmico juega un papel determinante en la multiplicación de los insectos. El aumento de las temperaturas tiene un fuerte impacto en los mosquitos y su capacidad para transmitir enfermedades, lo que alarga sus periodos de actividad, acelera sus ciclos de generación y aumenta la puesta de huevos. Además, investigadores advierten que es solo cuestión de tiempo que la situación del dengue y otras arbovirosis observada en el sur de Europa se consolide también en países como Alemania.

Sin embargo, el análisis ecológico también revela claves para la contención biológica. En estudios de campo realizados en Berlín, los científicos comprobaron que los ecosistemas con mayor biodiversidad registran una menor densidad de patógenos. Cuando un entorno es diverso, la densidad de huéspedes individuales disminuye, lo que reduce la carga viral circulante y frena la proliferación descontrolada de las poblaciones de insectos.
Medidas de prevención en zonas urbanas y de riesgo
Mientras continúan los operativos de fumigación en Europa, las autoridades sanitarias y los servicios de control de plagas recomiendan una serie de precauciones domésticas para frenar la expansión del vector. En Estados Unidos, donde los condados también intensifican la vigilancia —como los ocho positivos registrados en DeKalb County en Georgia—, los departamentos de salud pública aconsejan mantener rutinas básicas de prevención.
- Retirar acumulaciones de agua estancada en cubos, canaletas, macetas y neumáticos viejos al menos una vez por semana.
- Limpiar y desbrozar la hierba alta y las malas hierbas en los perímetros de las viviendas.
- Utilizar repelentes autorizados que contengan DEET, picaridina, aceite de eucalipto de limón o IR3535 siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Vestir ropa de manga larga, pantalones y calcetines durante las horas del amanecer y el anochecer, periodos de mayor actividad de los mosquitos.
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