Un nuevo estudio revela los mecanismos que permiten a la bacteria marina Pelagibacter ubique, la más abundante en los océanos, diversificarse y adaptarse a diferentes entornos. Investigadores de la Universidad de Columbia han descubierto que esta bacteria utiliza un sistema de «interruptores genéticos» para activar o desactivar genes específicos en respuesta a cambios en su entorno, como la disponibilidad de nutrientes o la temperatura.
Pelagibacter ubique juega un papel crucial en el ciclo del carbono marino, y comprender cómo se adapta a las variaciones ambientales es fundamental para predecir cómo responderán los océanos al cambio climático. El estudio, publicado en la revista Nature Microbiology, se centra en un sistema de regulación genética llamado «sistema de dos componentes», que permite a la bacteria detectar señales externas y ajustar su metabolismo en consecuencia.
Los investigadores encontraron que Pelagibacter ubique posee múltiples sistemas de dos componentes, cada uno sensible a diferentes señales ambientales. Estos sistemas actúan como interruptores, activando o desactivando genes relacionados con la adquisición de nutrientes, la protección contra el estrés o la movilidad. La diversidad de estos sistemas permite a la bacteria adaptarse rápidamente a una amplia gama de condiciones ambientales.
Este descubrimiento proporciona una nueva perspectiva sobre la capacidad de adaptación de las bacterias marinas y su importancia en el funcionamiento de los ecosistemas oceánicos. La investigación podría tener implicaciones importantes para el desarrollo de estrategias de mitigación del cambio climático, ya que comprender cómo las bacterias marinas responden a los cambios ambientales puede ayudar a predecir y gestionar los impactos del calentamiento global en los océanos.
