El senador filipino Bato dela Rosa, aliado de Duterte, se encuentra actualmente en un punto de tensión con las fuerzas del orden tras la emisión de una orden de arresto por parte de la Corte Penal Internacional (CPI), según reporta Reuters.
Presiones y rechazo en el Senado
La situación legal del legislador ha generado repercusiones inmediatas dentro de su propia institución. De acuerdo con la Philippine News Agency, una resolución ha rechazado otorgar custodia protectora del Senado a Dela Rosa.
A este rechazo se suma la presión de sus pares. Según informa Rappler, cinco senadores han instado explícitamente a Bato dela Rosa a que se entregue a la CPI. Asimismo, el consejo general de sus colegas en la cámara es que se rinda y luche contra el caso en los tribunales
, tal como indica Philstar.com.
Relación con la Presidencia
En medio de este escenario, Dela Rosa ha enviado un mensaje directo al Ejecutivo. A través de Inquirer.net, el senador recordó a «Sir BBM» que «no estoy enojado contigo».
