En el festival Journées de Soleure, el documental “Be Boris”, dirigido por Benoît Goncerut, está causando sensación. La película sigue la vida de Boris Siemaszko, un desempleado cinéfilo que se encuentra al final de sus derechos, ofreciendo una mirada tragi-cómica a la amistad y al derecho a la inactividad. Los espectadores aún pueden disfrutar de “Be Boris” este martes 27 de enero en Soleure, antes de su estreno en cines en abril.
Para Benoît Goncerut y Boris Siemaszko, amigos desde la infancia, Journées de Soleure representa un gran logro. Goncerut, un emprendedor y director autodidacta, filmó a Siemaszko, un apasionado del cine y desempleado, durante doce meses. El resultado de este trabajo, “Be Boris”, coproducida por la RTS, se presenta en el festival suizo como candidata al “Prix du public”.
Lo particular de esta creación es la ambigüedad entre documental y ficción, un juego intencionado entre ambos directores. “En el pasado, he hecho retratos cinematográficos, documentales ‘clásicos’, y siempre me preguntaba: ‘¿hacemos una película sobre alguien o con alguien?’. Con Boris, la idea era explorar esa relación. Él encarna su propio papel, realmente interpreta al actor de su propia vida. A veces, nos inclinamos hacia la ficción, otras hacia el documental”, explicó Goncerut en el programa de noticias del 23 de enero.
Entre el humor y la nostalgia
“Be Boris” se revela como una docu-ficción que equilibra humor y profundidad, y que se apoya en la personalidad del protagonista y su lenguaje tragi-cómico, poco común en el cine francófono, según destaca Goncerut. “Siempre he visto a Boris como un personaje de cine. Desde que éramos jóvenes, en su forma de moverse, de expresarse. Ha pasado su vida viendo películas y se ha empapado tanto de este material fílmico que forma parte de él”, añade el director.
A sus 38 años, Boris se muestra sin concesiones ante la cámara. Desempleado y con pocos recursos, pedalea en su bicicleta estática mientras ve películas, rodeado de enormes pilas de libros. La película podría interpretarse como un manifiesto a favor del derecho a la pereza, a vivir el presente. Aunque las situaciones provocan sonrisas, también hay una profunda nostalgia en Boris, acentuada por las valses de Chopin que acompañan la película, una alusión a sus orígenes polacos.
“Be Boris” es un documental singular que rompe con las convenciones y ofrece una mirada íntima a una vida precaria, marginal y a veces solitaria, de un personaje que puede resultar irritante, pero sobre todo, conmovedor.
Propos recueillis par Julie Evard et Blandine Levite
Adaptation web: ld
“Be Boris” de Benoît Goncerut, con Boris Boris Siemaszko. Se podrá ver este martes 27 de enero en Journées de Soleure y a partir del 15 de abril de 2026 en cines.
