En Bélgica, la situación epidemiológica actual no presenta motivos de alarma. Los casos de COVID-19 se mantienen en niveles bajos, mientras que el virus respiratorio sincitial (VRS), tras un pico entre los niños, ahora está aumentando en adultos, un patrón considerado normal. Se espera que la gripe alcance su punto máximo a finales de este mes.
Las autoridades sanitarias belgas están monitoreando un nuevo variante de gripe, mientras que se registra un aumento de casos de gastroenteritis, que se presentan de forma más temprana y con mayor intensidad que en años anteriores.
“Por el momento, la impresión es que nos dirigimos hacia una temporada estándar, pero es aún pronto para afirmarlo”, señaló un experto. El infectólogo Yves Van Laethem hizo un llamado a la calma, enfatizando que “cada año todos gritan al lobo. Por un virus, por dos copos de nieve… pero no estamos en una situación comparable a la del COVID”.
Los hospitales, según se insiste, no están colapsados. “Hay una sobrecarga invernal, sí, como cada año, pero es manejable. No vemos una ola gigantesca. La temporada de gripe del año pasado fue mucho más severa”, añadió Van Laethem.
El principal cambio: el regreso del uso de la mascarilla… recomendado
Ante el código naranja, las autoridades insisten en el uso de la mascarilla, recomendándola en el transporte público, eventos multitudinarios en interiores, hospitales y consultorios médicos. “Este es el principal cambio”, subrayó Van Gucht. Si bien el uso de la mascarilla sigue siendo aceptado en el sistema de salud y en el ámbito laboral, “en la comunidad general es diferente. Claramente hemos perdido ese hábito”, observó, señalando que incluso el año pasado pocas personas la usaban en el tren.
Il faut surtout retenir les mesures les plus utiles : porter un masque dans le système de soins, dans les transports bondés, et surtout rester chez soi quand on est malade”
El Grupo de Gestión de Riesgos también subraya la importancia de la ventilación en lugares cerrados. En los lugares de trabajo, se sugieren medidas adicionales como limitar el número de personas en una misma sala, instalar pantallas de plexiglás en los mostradores e incluso considerar el teletrabajo cuando sea posible.
Prevenir para evitar una presión innecesaria sobre la atención médica
Cambiar los hábitos de forma duradera sigue siendo complicado. “Por eso es importante recordar las medidas más útiles: usar mascarilla en el sistema de salud, en el transporte público y, sobre todo, quedarse en casa cuando uno esté enfermo”, recalcan las autoridades.
En resumen, el mensaje es principalmente preventivo. Por ahora, no hay motivos de preocupación, pero es preferible adoptar los buenos reflejos en el momento adecuado.
