Makaveli Lindén, un ciudadano sueco de 27 años, ha sido condenado a cadena perpetua por el robo y asesinato de Johanna Jostemeling en Mechelen.
La sentencia judicial pone de relieve la gravedad de los actos cometidos, señalando que el condenado «actuó con desprecio por la vida». Durante el proceso, se destacó la peligrosidad del individuo, calificándolo como «extremadamente peligroso», una valoración que fue respaldada incluso por su propio abogado defensor.
El tribunal determinó que existen pocas circunstancias atenuantes en el caso, subrayando que Lindén «ha hecho suficientes víctimas», lo que justifica la imposición de la pena máxima.
