Crece el boicot contra Starbucks en Corea del Sur por controversia sobre el 5·18
Una creciente ola de boicot contra Starbucks se ha extendido por diversos sectores de la administración pública y el ámbito corporativo en Corea del Sur. El movimiento surge a raíz de una controversia relacionada con declaraciones que menosprecian el levantamiento democrático del 5 de mayo (5·18). Ante esta situación, diversas entidades gubernamentales, sindicatos de funcionarios y organismos públicos, incluidos los ministerios de Defensa y Justicia, han decidido limitar el uso de tarjetas de regalo de la cadena y suspender su entrega como premios o incentivos.
La tensión ha escalado hasta el punto de que la cadena de cafeterías ha emitido un segundo comunicado de disculpa a nivel nacional. En el texto, Starbucks hace un llamado a la ciudadanía para que cesen las críticas y ataques dirigidos hacia el personal que trabaja en sus establecimientos, subrayando la difícil situación que enfrentan los empleados en los locales debido al rechazo social.
Mientras tanto, el ámbito político ha mostrado posturas divergentes. Por un lado, Lee Soo-jung, del Partido del Poder Popular, instó a los ciudadanos a visitar los locales de la marca y subir fotos de prueba. Por otro lado, Han Ki-ho, del mismo partido, se refirió a las cafeterías como un «refugio para los patriotas conservadores».
Por su parte, el clima de incertidumbre en torno a la dirección de la empresa persiste. Chung Yong-jin, figura clave vinculada a la marca, ha sido objeto de críticas por mantener un silencio prolongado tras su reciente regreso al país, mientras que la situación en Gwangju —ciudad central en la conmemoración del 5·18— continúa siendo un punto crítico en el desarrollo de esta controversia.
