Atques contra la central nuclear de Barakah: la AIEA monitorea la situación y condena los hechos
La central nuclear de Barakah, en los Emiratos Árabes Unidos, se ha convertido en el centro de atención internacional tras sufrir un ataque con drones que causó un incendio en sus instalaciones. Según fuentes oficiales, el incidente no afectó a la seguridad operacional de la planta, aunque las autoridades mantienen una vigilancia constante sobre los sistemas críticos.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) ha confirmado que está siguiendo de cerca los desarrollos en Barakah y ha expresado su disposición a brindar asistencia técnica si fuera necesaria. «Estamos en contacto permanente con las autoridades emiratíes para evaluar cualquier impacto en la seguridad nuclear», señalaron desde el organismo.
El gobierno de los Emiratos Árabes Unidos condenó enérgicamente el ataque terrorista contra las instalaciones cercanas a la central, describiéndolo como un acto deliberado contra la infraestructura crítica del país. «Este tipo de acciones no solo pone en riesgo vidas humanas, sino que también amenaza la estabilidad regional», declaró un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí.
El rechazo a los ataques no se limitó a las autoridades locales. Los consejos de Representantes y Shura de Baréin emitieron un comunicado conjunto en el que rechazaron el ataque contra Barakah y reafirmaron su solidaridad con los Emiratos Árabes Unidos. «Este acto de agresión contra una instalación nuclear pacífica es inaceptable y viola los principios de no proliferación», señalaron.

Mientras tanto, expertos en energía nuclear han destacado que Barakah, ubicada en Abu Dabi, es una de las plantas más avanzadas del mundo, diseñada con múltiples capas de seguridad. Su diseño incluye barreras físicas y sistemas de refrigeración redundantes que garantizan la contención de cualquier eventualidad. Sin embargo, el incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad de las centrales nucleares en contextos geopolíticos tensos.
En un comunicado oficial, la AIEA aclaró que, hasta el momento, el incidente no ha tenido impacto en la integridad de los sistemas de seguridad de Barakah. «Todas las funciones críticas siguen operando con normalidad, y no hay indicios de que la planta haya sido comprometida», aseguraron fuentes del organismo regulador.
El ataque, que ocurrió en las últimas horas, ha generado preocupación en la comunidad internacional. Mientras las autoridades investigan las circunstancias del hecho, la central nuclear de Barakah mantiene su operación bajo estrictos protocolos de seguridad, con refuerzos adicionales en las zonas afectadas.
