Los caddies han demostrado su valor en las recientes victorias tanto en el PGA Tour como en LIV Golf, según se destaca en un informe reciente. En el RBC Heritage, Matt Fitzpatrick celebró su triunfo junto a su caddie Daniel Parratt después de ganar en un playoff contra Scottie Scheffler. Fitzpatrick atribuyó parte de su éxito a la planificación de Parratt, quien había seleccionado el palo adecuado considerando las condiciones del viento, algo que el jugador reconoció públicamente tras el golpe ganador en el hoyo 18.
Por su parte, Jon Rahm, tras su victoria en el LIV Golf Mexico City, también reconoció el trabajo de su caddie Adam Hayes. Rahm mencionó que, tras un desacuerdo inicial en el putting green de Augusta National durante una sesión de entrenamiento, llegó a entender las indicaciones de Hayes, lo que mejoró su rendimiento en la ronda final y contribuyó a su victoria de seis golpes.
El informe subraya que, aunque se habla mucho de los aspectos económicos y el efecto derrame en el golf, para muchos caddies el mayor reconocimiento proviene del crédito público que reciben de sus jugadores tras un buen desempeño.
