Una intersección con caja amarilla en Hull, Inglaterra, ha sido reducida de tamaño después de que las multas emitidas a los infractores superaran los 2 millones de libras esterlinas. La medida busca abordar las preocupaciones sobre la cantidad de sanciones impuestas a los conductores que infringieron las normas de la intersección.
El consejo municipal de Hull implementó inicialmente la caja amarilla más grande para mejorar el flujo de tráfico. Sin embargo, la aplicación estricta de las normas resultó en un número significativo de multas, generando críticas y controversia.
Ante la presión pública y las quejas sobre la cantidad de multas, el consejo ha optado por reducir el tamaño de la caja amarilla. Se espera que esta modificación disminuya el número de infracciones y, por consiguiente, la cantidad de multas emitidas.
La decisión del consejo municipal refleja un intento de equilibrar la necesidad de mantener un flujo de tráfico eficiente con la preocupación por evitar sanciones excesivas para los conductores.
