Calley Means, un asesor sénior del movimiento Make America Healthy Again, renunció el jueves en medio de la frustración por el estancamiento de las políticas alimentarias y la influencia corporativa a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato.
La salida de Calley Means de la administración del presidente Donald Trump sacude los cimientos del movimiento «Make America Healthy Again» (MAHA) a menos de dos semanas de los comicios de mitad de término. Means, quien se desempeñó como asesor cercano del secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., confirmó su dimisión tras meses de tensiones internas con la Casa Blanca en torno a la agenda alimentaria.
Renuncia y tensiones en torno a la regulación de alimentos ultraprocesados
Fuentes familiarizadas con la situación señalaron que el detonante de la salida fue el estancamiento en la publicación de una definición oficial y de requisitos de etiquetado para los alimentos ultraprocesados, un compromiso central para las bases del movimiento respaldado por Kennedy. La postergación de estas medidas clave y la resistencia de los principales grupos de la agroindustria frustraron las expectativas de los asesores sanitarios, quienes esperaban ver resultados concretos antes de las votaciones del 3 de noviembre. Diversos informes de medios apuntaron que Means había chocado con otros funcionarios de la Casa Blanca en los últimos meses, llegando en ocasiones a molestarse visiblemente y a elevar la voz debido a la falta de avance en estas políticas. Junto con su hermana Casey Means, coescribió un libro considerado la biblia del movimiento titulado Good Energy: The Surprising Connection Between Metabolism and Limitless Health, una obra que incluye capítulos como «Confía en ti mismo, no en tu médico». Donald Trump había nominado previamente a Casey Means para el puesto de cirujana general, pero su nominación fue abandonada en medio de dudas sobre sus calificaciones médicas, sus posturas sobre las vacunas y su promoción de afirmaciones sobre bienestar sin comprobar.

Calley Means declaró a STAT que «los últimos dos años han presenciado cambios políticos y culturales históricos para enfrentar la crisis de enfermedades crónicas y los incentivos sanitarios que se benefician de que estemos enfermos. Este movimiento está en la primera entrada y apenas comienza».
A pesar de sus palabras de respeto hacia el presidente Donald Trump y hacia RFK Jr., asegurando que deja el cargo con enorme respeto, diversos medios y activistas apuntan a un trasfondo de profunda desilusión por la influencia de intereses corporativos en las decisiones de la administración y por las demoras en las políticas de salud.
Desgaste en la coalición y críticas de activistas de MAHA
La dimisión de Means ocurre en un momento de distanciamiento entre la base activista del movimiento y la administración federal. Figuras influyentes del sector han manifestado su desencanto ante decisiones gubernamentales que consideran contrarias a los objetivos fundacionales de MAHA. Vani Hari, activista alimentaria y allegada a Means, criticó con dureza el rumbo adoptado por la Casa Blanca, mencionando en particular un decreto ejecutivo firmado en febrero para incrementar la producción del herbicida glifosato pese a los riesgos señalados. Michaela Bardossas, una madre de 29 años e independiente registrada en Asheville, Carolina del Norte, señaló que aunque los votantes de MAHA no han abandonado el movimiento, desean ver que las promesas que los llevaron a las urnas se conviertan en políticas públicas.

Las críticas también apuntan a la presencia de grandes patrocinadores corporativos, entre ellos Walmart, UnitedHealth, Anthropic, OpenAI y Grail, en una cumbre de la coalición celebrada el mes pasado con paquetes de patrocinio vendidos por hasta 300,000 dólares, un hecho que muchos simpatizantes calificaron como una traición al espíritu comunitario y popular de las bases sanitarias. En esa misma cumbre, Kennedy conversó en una charla junto al vicepresidente JD Vance exaltando la inteligencia artificial. Una evaluación difundida a comienzos de octubre por líderes comunitarios reflejó un marcado escepticismo sobre el cumplimiento de las promesas iniciales de la campaña en materia de salud pública y reducción de toxinas ambientales durante los últimos dos años.
Impacto político de cara a los comicios del 3 de noviembre
Mientras la oposición demócrata advierte un escenario de desgaste para los candidatos republicanos que buscan seducir al electorado de MAHA, los portavoces oficiales defienden la gestión realizada. Allison Schuster, portavoz de la Casa Blanca, afirmó que la administración valora el tiempo y la labor de Means, señalando que su desempeño fue destacado para el desarrollo de las iniciativas del sector.

A pesar de los respaldos institucionales, analistas políticos y observadores independientes coinciden en que la salida de una figura tan visible debilita la narrativa oficialista sobre la salud preventiva justo cuando los votantes independientes y los sectores inconformes evalúan su participación en las urnas de medio término.
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