El cultivo de cacao, pilar fundamental de la industria mundial del chocolate y sustento de millones de agricultores, se enfrenta a una creciente presión debido al cambio climático.
El aumento de las temperaturas, los cambios en los patrones de lluvia y las condiciones de cultivo impredecibles dificultan cada vez más que los productores de cacao mantengan sus rendimientos y protejan sus cosechas sin prácticas más resilientes, según numerosos estudios e investigaciones de campo.
EL CAMBIO CLIMÁTICO AFFECTA LOS RENDIMIENTOS
En Ghana, uno de los mayores productores de cacao del mundo, los científicos han rastreado los efectos del cambio climático en la producción.
A medida que las lluvias se vuelven menos fiables y las sequías se prolongan e intensifican, los rendimientos del cacao han disminuido en muchas regiones.
Un nuevo estudio, publicado en la revista International Journal of Agricultural Sustainability, examina cómo los sistemas de cacao diversificados pueden ayudar a los pequeños agricultores a adaptarse a las presiones climáticas.
El estudio destaca que los agricultores que utilizan prácticas de agroforestería experimentaron pérdidas menores durante los períodos secos en comparación con aquellos que emplean sistemas más convencionales.
Estos árboles de sombra ayudan a regular los microclimas alrededor de las plantas de cacao, reducen las temperaturas extremas y preservan la humedad del suelo, factores clave para adaptarse a las condiciones cambiantes.
Los expertos climáticos también señalan que las zonas cacaoteras de África Occidental, que producen aproximadamente el 70 por ciento del cacao mundial, se están calentando rápidamente, con un cambio climático que eleva las temperaturas hasta el punto de que los rendimientos del cacao se están viendo afectados.
Las temperaturas elevadas secan los campos y crean condiciones poco propicias para la supervivencia y el mantenimiento de los rendimientos de los árboles de cacao. Este estrés térmico estacional prolongado puede reducir tanto la cantidad como la calidad de las cosechas, afectando los ingresos de los agricultores y el suministro mundial de chocolate.
LA AGROFORESTERÍA COMO SOLUCIÓN
Los investigadores se centraron en el sistema de agroforestería de cacao de Ghana, donde la sombra generada por árboles densos se integra con las plantas de cacao para mejorar la resiliencia y la sostenibilidad.
El estudio reveló que las diversas especies de árboles de sombra no solo ayudan a mitigar los impactos del cambio climático, sino que también apoyan la biodiversidad y mantienen la salud del suelo, ofreciendo beneficios prácticos para el rendimiento a largo plazo de las fincas.
Al mantener una mayor cobertura arbórea dentro de las fincas de cacao, los agricultores pueden proteger mejor la humedad del suelo, regular la temperatura y reducir el estrés en los árboles de cacao durante las estaciones secas o de lluvias irregulares, algo que se está volviendo más frecuente debido al cambio climático.
ES NECESARIA LA ADAPTACIÓN
Tanto el estudio de agroforestería como los análisis climáticos más amplios abogan por el mismo curso de acción para evitar el peor de los resultados. Se pide implementar soluciones locales y adaptadas al clima.
Confiar únicamente en los sistemas de monocultivo tradicionales deja a las fincas más vulnerables al calor y la sequía.
Por el contrario, los sistemas que mezclan árboles con cacao no solo apoyan la resiliencia de los cultivos, sino que también contribuyen a beneficios ambientales como una mayor biodiversidad y una mejor estabilidad del suelo.
Este enfoque se alinea con las estrategias de adaptación sostenible que pueden proteger los medios de vida de los agricultores y ayudar a garantizar la viabilidad a largo plazo de un cultivo profundamente arraigado en los sistemas alimentarios y la cultura mundial.
Si la adaptación se retrasa, la humanidad se enfrentará a un futuro en el que el chocolate se convierta en una mercancía rara, inaccesible para la mayoría de la población mundial.
– Fin
