Canadá ha llevado a cabo la primera repatriación oficial de bienes culturales hacia Turquía, devolviendo un conjunto de 11 artefactos históricos. Este proceso, que marca un hito en las relaciones entre ambos países, se concretó mediante un fallo de un tribunal federal canadiense.
Detalles de las piezas recuperadas
El lote repatriado está compuesto por siete páginas de manuscritos, dos páginas de obras impresas y dos piezas de caligrafía moderna. Estas obras, pertenecientes a la era otomana y datadas entre los siglos XVII y XIX, presentan caligrafía en árabe y turco. Los contenidos de los documentos abarcan diversas temáticas, incluyendo la literatura, la historia, el sufismo y la jurisprudencia islámica.

Durante los análisis técnicos, se detectó que algunas de las páginas habían sido despojadas de sus encuadernaciones originales y que se habían añadido miniaturas modernas. Aunque estas intervenciones fueron calificadas como comerciales y no auténticas, los objetos conservaron su valor y estatus como patrimonio cultural.
El proceso de interceptación y retorno
La detección de los artefactos ocurrió en enero de 2024, cuando la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) los interceptó en Vancouver mientras eran transportados desde Estambul. Tras la identificación de las piezas, el caso fue transferido al Ministerio de Patrimonio de Canadá, iniciando un proceso legal y técnico coordinado con las autoridades turcas.
Mehmet Nuri Ersoy, ministro de Cultura y Turismo de Turquía, destacó que esta repatriación constituye un precedente internacional significativo. En la gestión de este proceso participaron diversas entidades, entre ellas la embajada de Turquía en Ottawa, el Museo de Artes Turcas e Islámicas, la Presidencia de la Institución de Manuscritos de Turquía y la Dirección General de Museos y Patrimonio Cultural.
