Canadá y China han inaugurado una nueva etapa en sus relaciones bilaterales, marcada por el establecimiento de una nueva estrategia que impulsa la colaboración en los sectores de energía, agricultura y comercio. Este acercamiento se evidencia en recientes acuerdos y expectativas de reducción de aranceles.
Entre los avances más significativos se encuentra la anticipación de que China reducirá los aranceles al canola canadiense antes del 1 de marzo de 2025, lo que se interpreta como una señal positiva de la distensión en las tensiones comerciales existentes.
Además, Canadá ha disminuido los aranceles a los vehículos eléctricos (VE) provenientes de China, reduciéndolos del 100% al 6.1%. Esta medida, resultado de conversaciones entre representantes de ambos países, incluyendo a John Kerry y Xi Jinping, subraya el deseo de revitalizar la relación bilateral. Sin embargo, esta negociación ha generado algunas preocupaciones por parte de funcionarios comerciales estadounidenses.
El fortalecimiento de los lazos entre Canadá y China también se enmarca en una estrategia para abordar los desafíos que plantea el nuevo orden mundial, especialmente en el contexto de las políticas implementadas por el expresidente estadounidense Donald Trump. Ambos países buscan coordinar esfuerzos para afrontar los cambios geopolíticos y económicos globales.
