Hombres operados de cáncer de próstata podrían no necesitar terapia hormonal, según un nuevo metaanálisis.
Un reciente estudio estadounidense sugiere que los hombres que han sido operados por cáncer de próstata no siempre requieren terapia hormonal para bloquear la producción de testosterona. Este hallazgo podría evitar que algunos pacientes experimenten efectos secundarios indeseables asociados con la terapia hormonal, como fatiga intensa, sofocos, disfunción sexual, aumento de peso, pérdida ósea y un mayor riesgo de enfermedades cardíacas.
El Dr. Fred Saad, especialista en cáncer de próstata del Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal, enfatizó que esto no significa que la terapia hormonal sea inútil. “El estudio indica que, si se realiza un manejo adecuado, es posible evitar los riesgos e inconvenientes de la terapia hormonal en ciertos pacientes, optando por la radioterapia como tratamiento único”, comentó el Dr. Saad.
Típicamente, los hombres que han sido operados por cáncer de próstata reciben radioterapia y terapia hormonal para reducir el riesgo de recurrencia de la enfermedad. Sin embargo, la investigación sugiere que la terapia hormonal no contribuye a la supervivencia en muchos casos, y que la radioterapia por sí sola podría ser suficiente.
Los investigadores analizaron los resultados de seis ensayos clínicos que involucraron a aproximadamente 6000 hombres, y encontraron que alrededor del 84% seguía vivo después de la cirugía, independientemente de si recibieron o no terapia hormonal. No obstante, la terapia hormonal pareció aumentar ligeramente la supervivencia en hombres con niveles elevados de antígeno prostático específico (PSA), lo que sugiere que podría ser apropiada en estos casos.
“Es crucial evaluar cada caso individualmente”, subrayó el Dr. Saad. “No queremos que los pacientes piensen que todos evitarán la terapia hormonal. En general, probablemente no sea necesaria, pero hay pacientes que nos preocupan y para los cuales podríamos necesitar un enfoque más agresivo.”
El Dr. Saad recordó que la radioterapia sola también conlleva riesgos, aunque menores que la combinación de radioterapia y terapia hormonal. En algunos casos, se podría considerar un enfoque de espera antes de tomar una decisión.
Según el Dr. Saad, el mejor tratamiento es “siempre dar lo máximo, pero ¿cuál es el máximo para el paciente?”. Si el objetivo es erradicar el cáncer, es importante considerar el costo en términos de toxicidad. “Si exponemos al paciente a toxicidades innecesarias, podría ser lo mejor para el cáncer, pero no necesariamente para el paciente. Y ese es nuestro desafío: intentar personalizar el tratamiento”, concluyó.
Los resultados de este estudio fueron publicados en la prestigiosa revista médica The Lancet.
