Un estudio reciente revela que el 65% de los empleados temen regresar al trabajo después de haber sido diagnosticados con cáncer, lo que pone de manifiesto las importantes lagunas existentes en el apoyo que reciben en el ámbito laboral. Esta preocupación subraya la necesidad de que las empresas implementen políticas y programas más sólidos para ayudar a los empleados que han enfrentado esta enfermedad.
Además, más de la mitad de los empleadores expresan su inquietud por el impacto de las enfermedades graves en su fuerza laboral, según datos de Corporate Adviser. Este creciente reconocimiento de los desafíos de salud de los empleados podría impulsar cambios positivos en las estrategias de bienestar corporativo.
En el contexto del Día Mundial contra el Cáncer, se ha revelado que la mitad de los empleadores están preocupados por el impacto que esta enfermedad tiene en sus trabajadores, según informa Personnel Today. Esta preocupación, sin embargo, no se traduce necesariamente en acciones concretas, ya que solo el 17% de las empresas se están enfocando activamente en brindar apoyo específico a empleados con cáncer, tal como indica News By Wire.
Estos datos resaltan la urgente necesidad de que las organizaciones prioricen la salud y el bienestar de sus empleados, ofreciendo un entorno laboral comprensivo y de apoyo para aquellos que han luchado contra el cáncer y otras enfermedades graves.
