Desmantelan red familiar de asesinatos por seguros de 10 millones de rands
Una sofisticada y macabra red criminal, descrita por las autoridades como un «negocio familiar», ha sido puesta al descubierto en Limpopo. El esquema consistía en contratar pólizas de vida a diversas personas para posteriormente asesinarlas y cobrar las indemnizaciones, sumando un monto total de 10 millones de rands.

La figura central de esta organización es Rachel Kutumela, una exoficial de la policía del Servicio de Policía Sudafricana (SAPS), quien fue despedida de su cargo tras su arresto en octubre de 2024 mientras se encontraba en servicio en la comisaría de Senwabarwana. Según la portavoz de la policía nacional, Brig Athlenda Mathe, el grupo operaba como un sindicato organizado que realizaba investigaciones exhaustivas para maximizar las ganancias, aprovechando que ciertas coberturas por accidentes permiten duplicar la indemnización.
Un patrón de crímenes sistemáticos
Se estima que al menos 10 personas fueron asesinadas bajo circunstancias misteriosas para facilitar el cobro de los seguros. Los métodos utilizados por los perpetradores variaban según la víctima: algunos fueron ejecutados a tiros, otros fueron envenenados o golpeados con diversos objetos.
La red involucra a un círculo cercano de Kutumela. Tras el arresto de la expolicía, fueron detenidos su hermana, su hija y uno de sus hermanos. Posteriormente, se realizaron nuevas detenciones en la zona de Moletjie, cerca de Polokwane, donde fueron capturados el esposo de Kutumela, otros dos hermanos, un primo y un sangoma. Entre los detenidos se cree que se encuentra el director de una escuela.
Avances judiciales y complicaciones legales
El proceso judicial ha enfrentado diversos giros. Recientemente, Robert Shokane, de 41 años, apareció brevemente en el Tribunal de Magistrados de Polokwane. Shokane, identificado como el undécimo sospechoso vinculado al caso, enfrenta 47 cargos, entre los que se incluyen nueve counts de asesinato. Su audiencia fue pospuesta hasta el 25 de marzo.
La complejidad del caso ha generado tensiones en la defensa. Un abogado se retiró del proceso después de que los acusados comenzaran a implicarse mutuamente en los crímenes. Además, se ha reportado que el grupo utilizó métodos fraudulentos, como la creación de una carta de lobola (dote tradicional) falsa, para intentar realizar reclamos en el esquema de seguros.
Actualmente, el proceso continúa con diversas comparecencias en tribunales, incluyendo solicitudes de libertad bajo fianza para ocho de los acusados, mientras que algunos familiares de Kutumela se han pronunciado públicamente en contra de que la exoficial obtenga dicha libertad.
