El presidente Donald Trump informó que el ejército de EE. UU. realizó un ataque «rápido y letal» contra el líder de la banda venezolana Tren de Aragua. Ryan Goodman, profesor de la Universidad de Nueva York (NYU), señaló que calificar al grupo como un «ejército extranjero» genera preocupaciones legales sobre los límites del uso de la fuerza estatal.
Trump utilizó su cuenta de Truth Social para anunciar la operación contra la organización criminal, la cual fue un tema central durante la elección presidencial de 2024. Ryan Goodman, quien también es editor jefe de Just Security, analizó los detalles de la publicación y describió ciertos puntos como «alarmantes».
¿Por qué preocupa la calificación de «ejército extranjero»?
Goodman cuestionó la terminología usada por el presidente, preguntando cuál sería el principio limitador para detener el uso de fuerza letal si se considera a la banda como un «ejército». El experto calificó como un detalle «escalofriante» que el lector deba avanzar considerablemente en el texto de Trump para descubrir que el individuo no fue ejecutado extrajudicialmente dentro de Estados Unidos, según indicó Goodman en una publicación de X.

¿Qué impacto tiene el uso de la Ley de Enemigos Extranjeros?
En marzo de 2025, Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 contra el Tren de Aragua. El mandatario sostuvo que la banda actúa como un brazo del gobierno de Nicolás Maduro, una designación que su administración utilizó para deportar a migrantes venezolanos sin seguir el proceso legal ordinario.
Esta postura choca con los registros oficiales. Una evaluación de inteligencia de EE. UU. desclasificada contradijo la afirmación de Trump sobre el control de Maduro sobre la organización. Goodman recordó que tanto el estatuto como la posición del Departamento de Justicia exigen que el Tren de Aragua actúe en nombre del gobierno venezolano para que la ley sea aplicable.
El profesor de NYU añadió que la posición del Departamento de Justicia «se desmorona completamente» debido a que el presidente afirmó que el ataque fue coordinado «estrechamente con nuestros amigos en Venezuela», con quienes aseguró que están «trabajando muy bien».
