Una reciente investigación realizada por la Universidad de Busan en Corea del Sur ha revelado un nuevo papel de las células gliales estriadas en el desarrollo de la adicción a la nicotina. El estudio, realizado en animales, sugiere que estas células, tradicionalmente consideradas solo de apoyo a las neuronas, interactúan directamente con la nicotina y participan activamente en la formación de conductas adictivas.
Los resultados, publicados en la revista Acta Pharmaceutica Sinica B, indican que la nicotina no solo afecta a las neuronas, sino que también activa receptores específicos presentes en las células estriadas del cerebro. Esta activación provoca un aumento en los niveles de calcio dentro de estas células, lo que a su vez activa una molécula llamada pJNK, relacionada con la respuesta al estrés y la exposición a drogas.
pJNK es la forma activada de la proteína JNK, que se vuelve activa a través de un proceso de “fosforilación” que le permite enviar señales dentro de la célula. La activación de esta proteína estimula su interacción con el receptor mGluR1a, lo que aumenta la actividad de la enzima glutamina sintetasa (GS) y activa el ciclo glutamato-glutamina, un proceso fundamental en el refuerzo de las conductas asociadas con la adicción.
Estos cambios resultaron en una mayor “sensibilización locomotora”, un indicador conductual del ajuste neuronal similar a la adicción. Para investigar más a fondo, el equipo de investigación utilizó péptidos inhibidores diseñados para bloquear la interacción entre pJNK y mGluR1a. Al inyectarlos directamente en el cerebro de ratas que habían recibido dosis repetidas de nicotina, se observó una disminución significativa en la actividad de la enzima GS y una reducción en los niveles de sensibilización locomotora, lo que confirma el papel crucial de las células estriadas en la formación de los cambios cerebrales relacionados con la nicotina.
El líder del estudio, el profesor On Sang Choi, declaró que los hallazgos representan un cambio importante en la comprensión de los mecanismos de la adicción. “Nuestro estudio demuestra que las células estriadas interactúan con las neuronas dentro del sistema de recompensa del cerebro y contribuyen directamente a las conductas dependientes de la nicotina”, afirmó.
Aunque los resultados aún se encuentran en una fase preclínica, los investigadores creen que tienen implicaciones a largo plazo para el desarrollo de nuevos tratamientos que se dirijan a las vías de la adicción de una manera diferente, especialmente mediante la focalización de la comunicación entre las células nerviosas y gliales. Según el estudio, bloquear las señales dentro de las células estriadas podría ser un nuevo enfoque para reducir los efectos de la nicotina, abriendo la puerta a futuras investigaciones que podrían apoyar los esfuerzos para combatir el tabaquismo.
