Un estudio reciente publicado por Santé publique France revela que ciertas regiones de Francia presentan una mayor incidencia de enfermedades del motoneurono, incluyendo la enfermedad de Charcot, que otras. La región de Bretaña se encuentra entre las más afectadas.
La incidencia nacional de estas enfermedades oscila entre 3 y 3,5 casos por cada 100.000 habitantes al año, con una mortalidad de entre 2,7 y 3 por 100.000. Sin embargo, en Bretaña, al igual que en los Pays de la Loire, Auvergne-Rhône-Alpes y Occitanie, esta incidencia es significativamente más alta, alcanzando los 3,77 casos por 100.000 habitantes entre 2010 y 2021. La tasa de mortalidad en la región es de 3,37 por 100.000 habitantes.
A nivel departamental, las diferencias son aún más marcadas, con zonas que presentan una mayor incidencia y mortalidad en comparación con el promedio nacional. El Morbihan, junto con la Lozère, se encuentran entre los territorios con la incidencia más alta de Francia: 4,08 casos por 100.000 habitantes, y una mortalidad de 3,72 por 100.000.
Concentraciones de casos en Bretaña
El estudio identifica incluso “clusters” o agrupaciones de casos, es decir, zonas donde se ha observado una concentración muy alta de casos o fallecimientos en comparación con lo esperado. Entre 2010 y 2021, se identificaron ocho “zonas de riesgo” en Bretaña y los Pays de la Loire, incluyendo Saint-Brieuc Armor Agglomération, Quimperlé Communauté, Auray Quiberon Terre Atlantique, y las comunidades de communes del Roi Morvan y del Blavet Bellevue Océan.
Otros análisis señalan zonas de alta incidencia alrededor de Nîmes-Avignon-Alès y Guingamp-Lorient, y de alta mortalidad alrededor de Lorient-Vannes y Saint-Étienne.
Posible influencia de factores ambientales y profesionales
Los científicos han investigado las causas de estas diferencias. Según el epidemiólogo Michel Vernay, “la hipótesis más probable y la más defendida es una interacción entre genes y medio ambiente”. Además de la genética, los investigadores sugieren que la exposición a factores ambientales o profesionales (pesticidas, metales pesados, contaminación atmosférica, tabaquismo) podría explicar estas concentraciones de casos.
Las enfermedades neurodegenerativas –de las cuales la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o enfermedad de Charcot representa el 90% de los casos– provocan una parálisis progresiva y, generalmente, la muerte entre dos y cinco años después del diagnóstico. Los tratamientos son prácticamente inexistentes, a pesar de décadas de investigación. Se han registrado una media de 2.250 casos y 1.840 fallecimientos cada año entre 2010 y 2021.
