Más de 150 marcas locales compiten
Solo Tesla logra penetrar en la producción local de vehículos electrificados
China lidera la producción mundial de vehículos eléctricos. Cada segundo automóvil nuevo vendido en el país funciona con electricidad. No es casualidad que dos tercios de todos los vehículos eléctricos producidos a nivel mundial se vendan en China. Sin embargo, para las marcas extranjeras, cada vez es más difícil vender sus productos allí, ya que la producción local ha conquistado por completo el mercado.
De los diez modelos de automóviles eléctricos e híbridos enchufables más vendidos, solo dos no son de origen chino. Únicamente Tesla, con sus Model Y y Model 3, ha logrado romper la hegemonía china. Los fabricantes europeos y japoneses, que durante años consideraron a China como un mercado dorado para las ventas, tienen cada vez más dificultades para colocar sus productos, especialmente los de propulsión eléctrica. Toyota y Volkswagen se encuentran entre los mayores productores del país, pero venden exclusivamente coches de gasolina, no híbridos ni eléctricos.
Tesla Model Y es uno de los dos modelos de la marca estadounidense entre los 10 automóviles electrificados más vendidos en China.
Los vehículos eléctricos fabricados en China son técnicamente de alto nivel y ofrecen una excelente relación calidad-precio. El automóvil más vendido es el Geely Galaxy Xingyuan, cuyo precio comienza en alrededor de 8.200 euros. Aún más asequible es el segundo modelo más demandado, el Wuling Hongguang Mini EV, que se vende por apenas 5.500 euros. Estos bajos precios son posibles únicamente porque los costes de producción en China son significativamente más bajos que en Europa o Japón.

El mayor fabricante de coches eléctricos del mundo, BYD, tiene cinco modelos entre los 10 automóviles eléctricos más vendidos en China, siendo el BYD Qin Plus el más vendido.
A esto se suma una feroz competencia: más de 150 marcas locales luchan por los clientes chinos. Los fabricantes europeos no pueden, ni podrían, ser competitivos en esta guerra de precios, a pesar de contar con instalaciones de producción en China y modelos diseñados específicamente para el mercado local.
