El ministro de Comercio, Wang, ha lanzado un mensaje a los inversores extranjeros: «La próxima China sigue siendo China». Según sus declaraciones, las empresas extranjeras ven ahora a China como «un gimnasio y un campo de pruebas», un mercado masivo que ofrece amplias oportunidades para la innovación, la investigación y el desarrollo, y la aplicación de nuevas tecnologías.
Para respaldar esta ambición, se están reestructurando los mercados de capitales. Wu Qing, presidente de la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC), ha confirmado que la reforma de ChiNext, la bolsa tecnológica del país, está «básicamente finalizada» y se publicará en el momento oportuno. Esta reforma incluirá estándares de cotización más inclusivos, una pre-revisión de las ofertas públicas iniciales (OPI) para empresas con avances tecnológicos significativos y un mecanismo de refinanciación mejorado.
Se proyecta que los sectores de manufactura y servicios generarán más de 10 millones de nuevos empleos anualmente durante el período del 15º Plan Quinquenal. Zheng, por su parte, ha indicado que Beijing monitoreará el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, mejorando la capacitación de habilidades y aprovechando el papel de la IA en la creación de nuevos puestos de trabajo y el fortalecimiento de los existentes.
Además, Beijing se ha comprometido a aumentar la cobertura de la seguridad social entre los trabajadores independientes, los trabajadores migrantes y aquellos que se desempeñan en nuevas formas de empleo, como repartidores y mensajeros, con el objetivo de reducir sus «preocupaciones», según palabras de Zheng.
